Más de 30 ediciones, más de 30 oportunidades para la novela negra, una fiesta literaria como hay pocas y la misma sensación de alegría por su existencia, pero también la tristeza porque su futuro sigue siendo incierto. Vaya por delante nuestra admiración por el festival que más honor hace a la dimensión de lo festivo; sin embargo, el futuro se acerca y a pesar del éxito de convocatoria, no es despejado.