Nueva tragedia cultural: la principal distribuidora de películas independientes, Alta Films, se quedará en mínimos.

“Hasta aquí hemos llegado, hemos resistido mientras se ha podido… pero la gente ha dejado de ir al cine, el DVD está arruinado y las televisiones, sobre todo la pública, ya no apoyan al cine español ni al cine de autor en general. Así que intentaremos seguir, montando algo más pequeño, pero la verdad es que… hay poco que hacer”. “La verdad es que yo me quiero ir”. Son las palabras, recogidas este jueves por el diario ‘El País’, de Enrique González Macho, propietario de Alta Films, la última víctima de la crisis en el mundo de la cultura. Alta Films se quedará en mínimos. Cerrará 180 de sus 200 salas de cine distribuidas por toda España.

La empresa nació en 1969. Abrió un mercado poco explorado: la versión original. Con González Macho al frente, actual presidente de la Academia de Cine, diversificó su actividad audiovisual: exhibición, producción y distribución. Apostó por las películas independientes, en especial europeas, y por el cine de autor, alejado de los grandes estudios de Hollywood. Había, y sigue habiendo, un nicho de mercado más allá de las producciones de las ‘major’. Gracias a Alta Films llegaron a España películas de directores como Woody Allen, Michael Haneke, Atom Egoyan, Krzysztof Kieslowski, Nanni Moretti, Stephen Frears, Sergio Cabrera, Tomás Gutiérrez Alea, Arturo Ripstein, Eric Rohmer, Michael Winterbottom, Mohsen Majmalbaf, Mike Figgis, Mike Leigh, Manoel de Oliveira, Danny Boyle, Paul Auster, Roman Polanski, Steven Soderbergh o Michael Moore.

 

Cines Renoir en Madrid

“La cartelera española se empobrecerá. Hay una enorme masa de películas de gran interés que, excepto en festivales o proyecciones marginales, el público español ya no va a poder ver”, lamenta González Macho. Se salvarán de la quema las salas de los cines Princesa, Renoir Plaza de España y Renoir Retiro, todas ellas ubicadas en Madrid. González Macho avisa: “por el momento, aunque ya se verá”. Ni siquiera esas salas tienen la continuidad asegurada.

Una tragedia para el mundo de la cultura. Macho no ha podido con el descenso del consumo por la crisis, que se ha ensañado con la afluencias a los cines, acrecentado por la inoportuna e injustificada del IVA del 8% al 21%. En Francia, es del 5,5%. En Alemania, del 7%. En Italia, del 10%. En Grecia y Portugal, del 13%. Ya saben, en España, del 21%.

Esa es la consideración que la derecha española tiene por el mundo de la cultura, uno de los principales distintivos de cada país, de eso que llaman con tanta grandilocuencia como marca España. Para Rajoy y compañía, ha sido prioritario, en cambio, pasar factura a un sector proclive a la izquierda. ¡Y se extrañarán viendo las ‘ayuditas’ que reciben desde el PP! Junto con el nuevo trato fiscal al mundo de la cultura, el propietario de Alta Films cuestiona la actitud de los nuevos gestores de RTVE, que han dado “la espalda al cine de autor español e internacional”.

 

Enrique González Macho

España no es una excepción en el actual contexto económico mundial. No es una isla. Hay crisis en más países. Pero sus gobiernos no gravan con tanta saña a la cultura con un claro espíritu revanchista por cuestiones ideológicas envuelto en la excusa de una imperiosa necesidad económica. Además, TVE, con todo tipo de gobiernos, siempre ha sido quien ha tirado del carro del cine, de su promoción y distribución. Hasta ahora. Y la piratería no es patrimonio español. Por si sola en absoluto puede explicar la crisis económica en el cine. El Gobierno sabrá, pero se está cargando la esencia de nuestra sociedad, de cualquier sociedad actual, pasada y futura: su universo cultural. Es un error histórico.

Nos queda una triste reflexión y un serio riesgo que advierte Enrique González Macho: “El público español de cine de autor en salas irá desapareciendo a medida que se vaya quedando sin oferta… y eso es el peor aspecto posible de la globalización, porque nos vamos a quedar con un único tipo de cine que ver”.