Cine y fotografía íntimamente ligadas, una a la otra, con la capacidad de voyeaur que tiene una cámara fotográfica que se cuela en un rodaje: el resultado estará hasta julio en la Sala Canal de Isabel II. 

Fotos: Magnum Photos

‘La cámara indiscreta. Tesoros cinematográficos de Magnum Photos’ se expone en esta sala de la Comunidad de Madrid (calle Santa Engracia) hasta el 27 de julio, una gran muestra de 116 fotografías de 17 fotógrafos que han trabajado para Magnum y que retrataron los rodajes de grandes clásicos del cine como ‘Candilejas’, ‘Rebelde sin causa’, ‘Moby Dick’, ‘El Álamo’, ‘El planeta de los simios’, ‘La tentación vive arriba’, ‘De repente, el último verano’ o ‘Muerte de un viajante’, entre otras.

Lo que retrataron las cámaras fue lo que ocurría lejos del plano del cine; recogen los momentos íntimos, la vida interna de un circo como es un rodaje cinematográfico, un lugar donde confluyen arte, industria, egos, dinero, vanidad, problemas y frágiles equilibrios que quedan reflejados en blanco y negro por los soldados de una agencia mítica. Los años dorados de Hollywood recogidos desde otro punto de vista. Si hoy en día los making off tienen a decenas de cámaras pululando por un rodaje, y los actores ya saben fingir incluso cuando no actúan para la película (va en el contrato soportar a estos moscones fuera de la caravana o el hotel), en aquella época también había un sutil voyeurismo laboral.

Rodajes de ‘El planeta de los simios’ y ‘La tentación vive arriba’, con Heston y Monroe (Magnum)

Así, el resultado es ver a divas frágiles y estrelladas vitalmente como Romy Schneider y Marilyn Monroe en sus minutos previos o posteriores a una escena, como seres humanos vivos y no creaciones artificiales de los grandes estudios. También trágicos como James Dean, Montgomery Clift o Anthony Perkins están presentes en unas fotografías que en algunos casos les sonará al visitante: las han visto antes casi seguro, pero nunca tan cerca. La razón por la que Magnum entró tan profundo fue la amistad que mantenía uno de los cofundadores, Robert Capa, con actores, actrices y directores de Hollywood como Billy Wilder o John Huston y que les permitió “entrar hasta la cocina”.

Momentos privados y fotos robadas muchas veces, no sólo a las estrellas fugaces como las mencionadas, también a Charles Chaplin, Charlton Heston, Buster Keaton, Clarke Gable, Katherine Hepburn, Orson Welles, John Wayne, Elizabeth Taylor, Natalie Wood… y menos clásicos como Klaus Kinski, Dustin Hoffman o John Malkovich. Se les puede ver en blanco y negro, en color, y con la estética de una época grandiosa, la que va desde los 50 a los 70, la etapa de mayor dominio de la industria americana de los grandes estudios antes de su reconversión del filo entre los 70 y 80.

Las firmas de Magnum para estas 117 fotos son también una historia en sí mismas, con W. Eugene Smith, Elliott Erwitt, Dennis Stock, Nicolas Tikhomiroff, Erich Lessing, Burt Glinn, Jean Gaumy, Bruce Davidson, Inge Morath, Eve Arnold, Cornell Capa, Henri Cartier-Bresson, Ernst Haas, Erich Hartmann, Peter Marlow, David Hurn y Gueorgui Pinkhassov. Todos ellos grandes trabajadores de la agencia creada en 1947 por Robert Capa, Henri Cartier-Bresson, George Rodger y David Seymour: fue la primera de las grandes agencias donde los fotógrafos tomaron el control.