El CA2M Centro de Arte Dos de Mayo inaugura el 25 de marzo la muestra ‘PUNK: Sus rastros en el arte contemporáneo’ (hasta el 4 de octubre). Participan más de cincuenta artistas, nacionales e internacionales y pretende recorrer la influencia del punk en el arte actual, hacerse eco de la importancia de su presencia como actitud y como referencia entre muchos creadores.



La exposición cuenta con una larguísima nómina de artistas (todos en un apartado al final del texto) y se articula en áreas temáticas que obedecen a elementos internos del movimiento punk: el ruido, la negación, la violencia, la destrucción, la alienación, la anarquía, el nihilismo y la sexualidad, a las que se suman referencias de grupos, textos, música o algunas obras icónicas. El catálogo de la muestra incluye textos de David G. Torres, Gloria Guso, Eloy Fernández Porta, Servando Rocha e Iván López Munuera. Una buena guía para una influencia determinante que ha tenido mucho más impacto del que nos creemos.

Entre 1976 y 1978 en Londres y Nueva York surgió como una explosión el Punk, una bomba surgida en el underground musical que pronto se extendió hacia otros artes y que con rapidez se convirtió en estética e imagen social. No sólo fue una asunto de Los Ramones y Sex Pistols, o luego con The Clash, fue algo mucho más grande que incluyó a una larga lista de bandas que tuvieron menos éxito pero que movieron socialmente el punk. Todos vivían en el submundo de las dos metrópolis y se organizaban a través de clubes concretos, tiendas selectas y de los fancines, convertidos en la vía de expresión artística y mediática del movimiento. Todos tenían en común agresividad, ruido, leitmotiv conscientemente irresponsable y nihilista y la negación frente a todo lo establecido.

Fueron definidos como una “pataleta infantil” hormonada, pero fue mucho más. Con el paso del tiempo se ha visto que, en efecto, fueron más que crestas, botas, languidez postindustrial y violencia contra el sistema. Fue un movimiento que surgió como respuesta a la profunda crisis social, política y económica de los años 70, cuando el sueño naïf de los años 60 había pasado (incluso fracasado) y parte de Occidente experimentaba el primer frenazo económico serio después de casi 30 años de crecimiento ininterrumpido. El punk lo creó la primera generación que sufrió el paro sistemático en sus carnes y la decepción con el sistema, que volvía a ser conservador por la ley no escrita del péndulo: años 60 progresistas, años 70 conservadores (y los 80 también). Por eso es tan importante y por eso tuvo tanta influencia más allá de la música.

El nihlismo, la insatisfacción permanente, la falta de fe en que el progreso funcione y la virulencia social y política contra la tradición. Ingredientes que surgen en la exposición del CA2M, que establece una genealogía a partir del arte contemporáneo sobre el movimiento, que traspasó hacia el arte parte de su carga rebelde, especialmente en la iconografía, usada masivamente en muchos formatos. Todavía hoy está presente, si bien en formas y grados diferentes, desde la ropa que usa determinada diseñadora de moda que vende a los hijos de los ricos hasta actitudes musicales de laboratorio que envuelven un producto de peor calidad pero que necesita un empujoncito. Y pasando, cómo no, por el arte, un catalizador que absorbió como suyos muchos de los rasgos del punk.

Los valedores en grandes letras: Sex Pistols, The Clash y Los Ramones

En la exposición el punk aparece como una referencia explícita en muchos artistas, especialmente cuando se usa la distorsión y el estruendo, ese “ruido” del que hablaban los sociólogos; en diseño gráfico la influencia fue demoledora (llega hasta hoy), ya que rompió con el arte pop para dar otra muestra de ruptura, desde esa peculiar tipografía más propia de la carta de un psicópata (trozos de carteles o de letras de diferentes formas y tamaños), y que afectó incluso a la forma de portadas, carteles de películas y experimentación con los collages. El culto a lo feo, a lo roto, a lo ruinoso, a lo iconoclasta (crestas, piercings, tatuajes, la ropa rota o la combinación estrambótica de piezas), también fueron parte de la estética del punk. Todo eso tenía un fondo mucho más poderoso: el miedo social, que lo impregnó todo en una época donde no había optimismo por ningún lado, en el que el individualismo sesentero había muerto a favor de “la comunidad, el grupo, la nación”.

De aquellas vueltas de tuerca políticas y sociales surgió el punk como respuesta juvenil primero, generacional, y artística después. En el mundo del arte semejante ola fue absorbida con rapidez y elementos que eran más propios de los discos y carteles de Sex Pistols pasaron a formar parte de las obras de arte. Fue también un apoyo a las reivindicaciones de las personas frente al sistema, lo que derivó en posiciones anarquistas en casi todo: el sexo, el día a día, la artesanía y el remiendo doméstico frente a la industria del consumo, la salida de una generación entera del proceso político (no votaban, pasaban) que propició otra década más de conservadurismo alocado…

Artistas que participan: Carlos Aires, Martin Arnold, Fabienne Audeoud, Bill Balaskas, Jean-Michel Basquiat, Laurent P. Berger, Chris Burden, Tony Cokes, Jordi Colomer, Brice Dellsperger, Christoph Draeger, Jimmie Durham, Tracey Emin, Mario Espliego, Ant Farm, Hans-Peter Feldmann, Claire Fontaine, Chiara Fumai, Iñaki Garmendia, Kendell Geers, Gelitin, Nan Goldin, Douglas Gordon, Dan Graham, Eulàlia Grau, Guerrilla Girls, Antoni Hervas, Mike Kelley, Martin Kippenberger, João Louro, Christian Marclay, Raúl Martínez, Raisa Maudit, Paul McCarthy, Jonathan Messe, Jordi Mitjá, Joan Morey, Janis E. Müller, Matt Mullican, Itziar Okariz, João Onofre, Antonio Ortega, Tony Oursler, Mabel Palacín, Juan Pérez Aguirregoikoa, Raymond Pettibon, Maria Pratts, Tere Recarens, Jamie Reid, Tim Reinecke, Martín Rico, Aida Ruilova, Pepo Salazar, Santiago Sierra, Federico Solmi, Natascha Stellmach, Gavin Turk y VALIE EXPORT.

CA2M Centro de Arte Dos de Mayo


ca2m@madrid.org 

/  http://www.ca2m.org/

HORARIO


Martes a domingo 11:00 a 21:00 horas

INDICACIONES DE ACCESO


Metro: L12 Pradillo
 – Cercanías: C5 Móstoles (23′ desde Embajadores)