El próximo 17 de octubre da inicio una nueva edición de Getafe Negro, fiesta literaria en la que Francia y su tradición noir será la gran invitada.

Será el 17 de octubre de este año con uno de los tópicos del género negro en estado puro: la cuestión social de fondo que palpita en toda crisis económica. Hace años que muchos ensayistas piensan que el género negro crece y alcanza sus mejoras cotas en sociedades rotas: el crimen aflora, la injusticia social crea tensiones insoportables y la creatividad humana, y más en literatura, necesita del conflicto para dar lo mejor de sí misma. Uno podría pensar que las sociedades estables y felices, o cuando menos satisfechas de sí mismas, no paren novelones, hasta que Escandinavia emerge para demostrar lo contrario: el paraíso nórdico tiene grietas y la literatura las ha resaltado para el público.

Pero Escandinavia es una excepción, allí leer es de las pocas cosas que el frío permite hacer durante la mitad del año, así que la regla se confirma: ¿quieres gran novela negra, la más social de todas, pues agarra una buena crisis? Esa es la idea de la sexta edición de Getafe Negro, repartida entre esta ciudad industrial del sur de Madrid y la propia capital y que se prolongará hasta el 27 de este mes con Francia en el retrovisor: para ella es la invitación de este año. Mesas de debate, presentaciones de libros, charlas, conferencias, las consabidas firmas de libros… lo que siempre ha tenido una feria literaria pero con el añadido de que ésta es rentable desde el primer vistazo, un polo de atracción para editoriales e instituciones.

 

 

En esta edición hay novedades: habrá opción de publicar un manuscrito a través de la iniciativa Encuentro con el Editor, sesiones de cine dirigidas hacia la cultura japonesa (incluyendo al consabido Takeshi Kitano), el consabido repaso al “polar” francés, el cine negro galo por definición y que tanta influencia ha tenido en Europa (habrá películas de Xavier Beauvois y Pascal Thomas), debates, mesas redondas, la procesión santera de policías, jueces, periodistas… y autores: Fernando Cámara, Marta Sanz, Andreu Martín, el eterno cabreado Juan Madrid, Reyes Calderón, Jordi Sierra i Fabra, Lorenzo Silva, Carlos Sánchez Almeida, Pablo Herráiz o Petros Márkaris.

Y más Francia: para dar testimonio del buen hacer de los galos en el campo de la novela negra, el festival trae a escritores como Fred Vargas, Didier Daeninckx, Dominique Manotti o Bernard Minier. mayor tradición y generado algunas de las mejores obras del género. Su literatura y su exitoso modelo cultural serán analizados y presentados al público asistente al festival.

La edición de este año aborda, además, la relación entre fútbol, dinero y literatura, estableciendo también argumentos contra la corrupción, esa lacra que se ha llevado por delante la inocencia de la sociedad española y que tan buen material empieza a dar para la literatura. A fin de cuentas España siempre ha brillado más culturalmente cuando la caja del dinero está vacía o llena de ratas. Por otro lado el festival acoge también la entrega del Premio José Luis Sampedro, que reconoce a una figura destacada por su trayectoria literaria y humanista. Además incluye un concurso de microrrelatos y una yincana.