‘Maus’ cumple este año su vigésimo aniversario como obra de referencia y pionera en el reconocimiento del género por los grandes premios literarios. Una novela gráfica diferente e imprescindible.

Imágenes: Random House Mondadori – Planeta Agostini

Hace 20 años la historia de la novela gráfica cambió por completo: Art Spiegelman logró un hito enorme, ganar el primer Premio Pulitzer para una publicación de cómic con ‘Maus’, una particular visión biográfica de su familia judía en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial. El premio llegó en 1992, pero ‘Maus’ se había publicado por entregas entre 1980 y 1991 en la revista ‘Raw’, y posteriormente en dos primeros volúmenes en 1986 y 1991, para luego reunirse en un solo libro. Ganó más premios (el Eisner, el Harvey y el del festival de Angulema), pero fue el Pulitzer el que marcó la diferencia y dio pie a que la novela gráfica entrara en una nueva fase creativa, donde los autores ya incluían la autobiografía como una parte más del género.

No es casual que el título general sea ‘Cuento de un superviviente’, porque a grandes rasgos Spiegelman utilizó los recuerdos familiares, y sobre todo los de su padre, para crear una historia sobrecogedora, directa, sobre los judíos de Polonia durante los años del nazismo y la ocupación. El segundo rasgo fundamental, además del trasfondo biográfico, es el uso de animales antropoformos como personajes, quizás basándose en ‘Rebelión en la granja’ de Orwell y en una larga tradición del cómic y la literatura infantil. Además, el reparto de roles no es nada casual: los judíos son ratones, los alemanes y nazis son gatos, los polacos son cerdos, los franceses y británicos son ranas y peces, los suecos son ciervos y los norteamericanos son perros. La elección no es casual: gatos cazan ratones, éste último un animal con el que siempre se ha ligado a los judíos, caricaturizados como ratas por el antisemitismo.

Art Spiegelman

Spiegelman supo usar esta elección de roles como un arma más para convertir la novela gráfica en una piedra de toque: sigue siendo cómic, es innovadora y evita la tragedia total de haber usado perfiles humanos. Una tercera potencia de ‘Maus’ está en su tipo de dibujo, en blanco y negro, transmitiendo una sensación de drama pero respetando mucho los cánones estructurales del cómic tradicional. Spiegelman no deja de ser un autor clásico y no abandona del todo sus formalismos. El dibujo además tiene un trazo muy anguloso, deliberadamente falto de detalle para, incluso, deshumanizar aún más a víctimas y verdugos y reflejar cómo fue el horror de arrancarle la dignidad a los judíos. Hay mucho del expresionismo alemán en el dibujo de Spiegelman, un arte contenido pero que transmite casi todo con apenas dos trazos.

La forma de narrar de ‘Maus’, en dos niveles temporales (en Nueva York durante la vejez del padre, contando cosas a su hijo y éste descubriendo lentamente otras y por otro lado en los años 40 durante los hechos) y repleto de flash-backs, liga directamente el Holocausto con el presente moderno, con lo que se refuerza la idea de que aquella tragedia está ligada a nuestro día a día, que no debe ser olvidada. ‘Maus’ es una obra destinada a ser una referencia sobre los crímenes nazis, pero también sobre la alienación cultural de los emigrantes judíos en EEUU y las consecuencias vitales en los supervivientes. Porque no deja se ser más el relato de un superviviente que del Holocausto mismo.

La influencia de esta obra es enorme, tanto que ha creado escuela. Muchos otros autores se animaron a escribir sobre el nazismo y el Holocausto en el cómic, hasta entonces algo visto como poco ceremonioso y de dudoso gusto. Tuvo que ser un judío neoyorquino el que rompiera tabúes y moldes y permitiera ahondar en el formato de la novela gráfica, que con él y su Pulitzer tomó carta de naturaleza y permiso para ser el gran género literario de nuestro tiempo, muchas veces por delante de la propia novela tradicional y literaria. La edición española actualmente disponible en castellano es la publicada por el sello Reservoir Books de Random House Mondadori en junio de 2007. Un consejo, leánla.

‘Metamaus’, 20 años después

‘Metamaus’ es, como su prefijo indica, una visión superior de la obra ‘Maus’, que reconvirtió el pasado familiar y su relación con su padre en una auténtica obra de arte que ha seducido a millones de lectores en todo el mundo. Eso sí, el precio a pagar fue despertar los demonios familiares y soterrar toda su creación posterior. Nunca ha repetido un éxito así. Spiegelman asegura que su verdadera lucha personal ha sido sobrevivir a este libro maldito que le persigue; para ello ha creado este ‘Metamaus’ que es un manual de creación de ‘Maus’, pensado para exorcizarse a sí mismo y para contentar a la legión de fans de aquella historia del Holocausto judío donde los humanos son animales antropomorfos. Nueva York ha sido el escenario del lanzamiento de la obra, que cuenta con un DVD interactivo y transcripción de los testimonios del padre del autor, personaje principal de la obra que narra su supervivencia en Auschwitz. Publicado en 2011.