Michael Muhammad Knight lleva a la cultura islámica a sus propios límites con ‘The Taqwacores’, una novela extrema y extraña como pocas.

Muy probablemente ésta sea una de las novelas más raras que vaya a leer jamás cualquier lector. Pero no debería ser así. El problema no es que un texto esté lleno de sexo, drogas y música, un mundo de exceso donde religión y vida marginal y al límite se entrecruzan. Lo raro, lo que hace única a ‘The Taqwacores’ es dónde se produce esa historia, el tejido social musulmán, y quién es su autor, Michael Muhammad Knight, padre de algo tan aparentemente extraño como el “punk islámico”. Publicada por Ginger Ape dentro de la colección Thompson & Thompson (372 páginas, 24 euros).

La pregunta es si es posible ser punk y musulmán. Ya a duras penas es posible ser occidental y punk por el propio devenir del movimiento nacido al calor del hundimiento industrial de Reino Unido y EEUU y que dio al mundo un estilo de vida, una tribu urbana, parte de la mejor música compuesta después de los 70 y sin duda una parte de la cultura popular. Decimos punk y todos sabemos a qué nos referimos: es uno de esos conceptos-tótem de nuestro mundo contemporáneo. Y sin embargo M.M. Knight se ha atrevido a saltar el vacío entre la religión más restrictiva de nuestro tiempo (en sus muchas versiones, incluso en las más abiertas) y el cúmulo de drogas y sexo que ha alimentado parte de la literatura occidental.

Imagen de la película surgida de la adaptación al cine de ‘The Taqwacores’

El término Taqwacore ya es una declaración de intenciones: es la contracción de hardcore (duro, salvaje, violento) con la palabra árabe taqwa (temor de Dios). A partir de ahí, Knight construye una novela que se columpia sobre el filo del abismo entre una civilización en plena convulsión reaccionaria y el mundo contemporáneo, donde hay de todo, como describe la editorial Ginger Ape: mujeres anarquistas con burka, drogas, religión, skaters, matones, skinheads y música, mucha música. Eso sí, hay que distorsionarlo: los cabezas rapadas son chiítas, y los patinadores son indonesios. Difícil de meter en cintura la novela, donde la sombra de Alá es tan larga como puede ser la música de los Dead Kennedys.

Y a pesar de lo rara que es, ‘The Taqwacores’ fue adaptada a la gran pantalla por Eyad Zahra, en un film de título homónimo que en 2010 formó parte de la selección oficial del Festival Sundance (en España se estrenó en el Internacional de Ourense, recibiendo su protagonista masculino, Dominic Rains, el premio al mejor actor). Knight además arrastró tanto consigo que consiguió que Omar Majeed creara un documental sobre él y su libro que es en realidad el hilo de este texto, ‘The Birth of Punk Islam’, y un libro de fotografía firmado por Kim Badawi y prologado por el propio Knight, ‘The Taqwacore. Muslim Punk in the USA’.

Biografía

Nacido en Nueva York, en 1977, Michael Muhammad Knight creció en el seno de una familia católica de origen irlandés. A los 16 años, tras leer la biografía de Malcom X (al que descubrió escuchando a Public Enemy) decidió convertirse al Islam. Un año más tarde, viajó a Islamabad (Pakistán) para estudiar en la mezquita de Faisal. En esta ciudad no sólo conoció su nueva religión, sino también la realidad del islamismo militante: contactó con refugiados afganos y somalíes y a punto estuvo de unirse a la guerrilla chechena. Cambió, no obstante, de opinión y al tiempo regresó a EEUU, donde empezó a cuestionar gran parte del corpus restrictivo y ortodoxo musulmán. Fue así como nació ‘The Taqwacores’, novela fundacional e incendiario manifiesto del movimiento punk islámico; la fantasía del novelista es hoy una de las varas de medir de la juventud islámica y auténtico objeto de culto para los nacidos en países occidentales donde su cultura islámica es vigilada y mirada con lupa. La prensa americana, por los paralelismos rompedores, le considera el J.D. Salinger musulmán o incluso el Jack Kerouac.

Michael Mohammad Knight


The Taqwacores - Michael Muhammad Knight