Francis Underwood y su esposa Claire carecen de escrúpulos a la hora de culminar con sus aspiraciones políticas en el Congreso. Avaricia, ambición, corrupción y sexo en la ciudad de Washington.
Honorabilidad, democracia y rectitud; valores que Washington y su capitolio proclaman a los cuatro vientos. Una imagen de elegancia y respeto que se desprende de sus edificios, de sus políticos, de sus jardines e incluso de sus pasillos y su decoración. Tan solo un reflejo, un espejismo que cubre la cruda y nauseabunda verdad. ‘House of cards’ es una adaptación de la mini-serie británica del mismo título, basada en una novela de Lord Dobbs. Como protagonista encontramos a un sobresaliente y carismático Kevin Spacey, y un elenco de secundarios entre las que destacan Robin Wright y Kate Mara.
“La realidad supera a la ficción” es un refrán que asalta mi mente cuando disfruto de esta obra televisiva. Un magnifico Kevin Spacey interpreta magistralmente y con gran verosimilitud a un frío, calculador y manipulador congresista, que junto con su esposa retuerce, mancilla y viola cualquier resquicio de moralidad que pueda haber en la política. Todo ello adornado con una actitud soberbia aunque atractiva, que no permite llegar a odiar a este crápula de la política. A cada capítulo que pasa, la telaraña de argucias y mentiras se entreteje más y más, enganchando al espectador, mientras siente una mezcla de intriga e indignación, por el tremendo realismo que sólo hace pensar en frases como: “así nos va”.
Los personajes secundarios que acompañan al congresista, muestran un abanico de personalidades y sentimientos que nos lleva desde el político de origen humilde obrero, al veterano idealista, pasando por la periodista joven con ganas de medrar en su carrera. Pero incluso el que alberga mayor rectitud moral y férreos principios, se ve infectado por la vileza y suciedad del poder y del dinero. Y si no cae bajo el influjo de los cantos de sirena del Congresista Underwood, siempre se le puede hacer caer a duros golpes de mentiras, difamaciones y escándalos. Nadie está a salvo de la corrupción. “Somos lobos” afirma el congresista.
“Los amigos son los peores enemigos”. “Vaya pérdida de talento. Él eligió el dinero en lugar del poder, un error que en este pueblo casi todos cometen”. “Amo a esa mujer. La amo más de lo que los tiburones aman la sangre”. Una muestra de las épicas frases del personaje principal, palabras que desprenden un maquiavelismo embriagador. Políticos en oferta, periodistas sin ética, policías corruptos y por supuesto todo este pastel aderezado con sexo y drogas. Una combinación jugosa que no dejará indiferente a nadie. Con respecto al guion y el proceso de la trama, está desarrollada de manera inteligente y ligera, consiguiendo que incluso cuando la historia gira al tedio de un proyecto de ley de educación, el espectador sigue con avidez y no lanza un bostezo de sopor, lo cual es toda una habilidad argumentativa.
Como pinceladas que pueden restar décimas a la alta nota de la producción, cabría destacar, el ritmo en ocasiones lento que podría hacer que nos levantásemos a preparar un sándwich, siempre que fuera para volver para no perdernos el desenlace del capítulo. Otra décima que bajaría, ante la tan desmesurada arrogancia del protagonista, que comienza siendo un frío político con un calculado y metódico plan, que pierde puntos al darnos lecciones de estrategia y a su vez perdiendo el mismo control del que presume ante aspectos tan banales como el sexo.
Y por último una décima menos, lo que para mi gusto es esencial en una buena serie, una banda sonora. En este caso la banda sonora es correcta y ajustada a derecho, sin duda, sobria y elegante a juego con la imagen de la política, pero que en ocasiones no alcanza el nivel de la trama. No obstante son pequeños detalles que no mancillan una obra de gran calidad, que recomiendo sin duda, tanto para ver una buena ficción como para ilustrarnos sobre una encubierta y cruda realidad.
Ficha técnica de ‘House of Cards’
Año: 2013. Duración: 50 minutos por episodio. País: EEUU. Emisión en España: Canal Plus (1ª y 2ª temporadas). Directores: Beau Willimon (creador), David Fincher, Joel Schumacher, James Foley, Allen Coulter, Carl Franklin, Charles McDougall. Guión: Beau Willimon, Kate Barnow, Sam Forman (Novela: Michael Dobbs. Remake: Andrew Davies). Música: Jeff Beal. Fotografía: Eigil Bryld. Productora: Netflix / Media Rights Capital / Panic Pictures / Trigger Street Productions.
Reparto: Kevin Spacey, Robin Wright, Kate Mara, Corey Stoll, Michael Kelly, Reg E. Cathey, Sakina Jaffrey, Kristen Connolly, Sebastian Arcelus, Boris McGiver, Constance Zimmer, Jayne Atkinson, Michael Gill, Dan Ziskie, Elizabeth Norment, Reed Birney, Kevin Kilner, Francie Swift, Karl Kenzler, Chuck Cooper, Maryann Plunkett, Chance Kelly, Rachel Brosnahan, Sandrine Holt, Mahershala Ali, Gerald McRaney.
Posters de la segunda temporada