El éxito literario de ‘Canción de Hielo y Fuego’ alimenta el de ‘Juego de Tronos’, la adaptación a la TV, estrenada hace poco en España y que lanza al escritor americano.

 

Ilustración: Pablo J. Casal

Si no es seguido del género fantástico será mejor deje de leer. Que conste que le avisamos. J. R. R. Tolkien y George R. R. Martin tienen tres cosas en común. Primera, la más anecdótica, que sus nombres tienen dos R. Segunda, más serie, que uno y otro fueron y son hijos de la literatura fantástica y épica. Tercera: los dos son fuentes para la televisión y el cine, que han inmortalizado sus obras hasta convertirlas en clásicos eternos en el subconsciente. El primero fue el pilar fundacional, pero el segundo ya es el continuador. A cierto rango de valor de los críticos, Martin es el Tolkien americano, alguien capaz de coger por los cuernos un género algo infantilizado y desgastado y darle una proyección adulta y llena de matices que le ha valido premios, alabanzas, éxito y una influencia creciente en muchos otros escritores. Todo un veterano que reclama para sí el trono de Tolkien.

No obstante, Martin ha tocado muchos otros géneros: ha sido un habitual de la ciencia-ficción, pero también del género de terror, y en ambos ensayó los modelos narrativos que luego aplicaría a su gran obra, la todavía inconclusa saga ‘Canción de Hielo y Fuego’, el marco general de un universo medieval propio que tiene otros títulos externos al más puro estilo Tolkien. Martin ha creado un mundo propio donde esta saga es el pilar central, con muchas otras historias paralelas que rellenan los vacíos propios de un auténtico culebrón trasladado a una Edad Media idealizada y donde la magia es algo marginal, no así la figura mitológica por excelencia, el dragón, presente indirecta y directamente en todo momento. Otra base de su obra son los clanes nobiliarios, que se convierten en personajes colectivos en sí mismos, empezando por los Stark y los Lannister, de donde salen dos personajes clave (Jon Snow y Tyrion Lannister) o los Targaryen, familia de Daenerys. Ellos tres son los vértices de un triángulo mucho más amplio que da sentido a toda la historia.


Sus relatos han sido publicados en multitud de antologías, de las que cabe destacar ‘Legends I’ y ‘Legends II’, donde han aparecido sus relatos cortos ‘El caballero errante’ y ‘La espada leal’ respectivamente (ambientados en el mundo de ‘Canción de Hielo y Fuego’), y que son parte del mundo salido de la mente de Martin. Durante una larga década ha alimentado sin cesar ese mundo que ahora le ha relacionado de nuevo con lo audiovisual, especialmente a partir de la serie ‘Juego de Tronos’ creada para la HBO.

El que le introdujo en España fue Alejo Cuervo, dueño de la editorial especializada Gigamesh, que le cazó cuando en EEUU salía el segundo volumen de la saga y en nuestro país era un gran desconocido. La ignorancia respecto a Martin era total, incluso entre los supuestos fans del género: quizás por eso el éxito ha multiplicado y lanzado todo lo que ha tocado. Desde la HBO, que ha subido audiencia, a Canal Plus, que emite la serie para España o la propia editorial Gigamesh, que ha pasado de rincón menor a editorial de gran facturación y que explota lentamente el filón.

Martin escribe como si estuviera creando series de imágenes: puede que haya sido su trabajo para el cine y la televisión, cuando escribía guiones para ‘En los límites de la realidad’ o ‘Cuentos asombrosos’ (para Spielberg, por ejemplo), también puede que fuera su forma natural de expresarse, pero lo cierto es que ‘Canción de Hielo y Fuego’ engancha al lector, le arrastra.

Jon Snow & Ghost – Pablo J. Casal

 

El universo de personajes es inmenso y desde luego cumple de largo todos los requisitos de las sagas medievales unido al folletín clásico. En eso se diferencia mucho de Tolkien: donde el británico ponía la lírica y la descripción detallada él crea fondos psicológicos. Es más importante el personaje y qué es lo que hace que cualquier escenario, explicación, añadido literario o insinuación. Tolkien a su lado resulta incluso naïf y demasiado “ñoño”, mientras que Martin no tiene problemas ni para el sexo ni para la muerte, dos aspectos omnipresentes directa o indirectamente (especialmente el segundo). Para quien no haya leído las novelas, que sepa que Martin no tiene reparos en ejecutar a personajes que el lector podría considerar imprescindible. Es un verdugo nato para el que importa más la doblez moral y la astucia que el honor, la moral o cualquier otro recurso.

Hay un deje contemporáneo muy fuerte en ‘Canción de Hielo y Fuego’, y que en el fondo es el verdadero truco que engancha a la gente. Leer estas novelas resulta casi una remodelación, un gran baño de realismo humano para un género demasiado encorsetado en la lírica épica como para ser seductora más allá de las minorías ya adaptadas a este formato. Es decir: Martin le ha pegado un lavado de cara más que digno y necesario, con lo que ha conseguido abrir brecha para las siguientes generaciones. Ha tardado toda una vida en lograr el éxito, pero ha merecido la pena, para él y para los que vendrán. Y si no, a la TV.

 

Breve biografía de George R. R. Martin

George R. R. Martin nació en el seno de una familia proletaria de Nueva Jersey a finales de los años 40, con sangre germana, italiana e irlandesa a partes iguales. Lector voraz, la pulsión de escribir es muy precoz; la pasión por escribir le llevaría a estudiar periodismo, oficio que enseñaría más tarde mientras dirigía todo tipo de actividades, entre ellas torneos de ajedrez. Durante los años 70 explotó como escritor de relatos, sobre todo de ciencia-ficción, género con el que ganaría premios del gremio como el Hugo y el Nebula. En el 77 da su primer puntada al éxito con ‘Muerte de la luz’, gracias a la cual logra el Parnaso ansiado por todo autor: dinero suficiente para dedicarse a escribir en exclusiva. Pero la buena suerte no le acompaña y se convertirá en guionista de cine y TV durante los años 80 y 90. En el 96 decide marcharse de Hollywood y se refugia en Nuevo México, donde se consagrará como escritor al volcarse en su nueva idea, la saga de ‘Canción de Hielo y Fuego’, cuyo primer libro, ‘Juego de Tronos’, le catapulta a la gloria. Desde 1975 a la actualidad ha ganado 32 premios literarios y de cómic sobre ciencia-ficción, épica fantástica y terror, especialmente los Hugo, Nebula y Locus, los mayores galardones en EEUU de este campo.

 


‘Serie Canción de hielo y fuego’ (cinco novelas más dos en proyecto): ‘Juego de tronos’ (1996), publicada por Gigamesh en 2002; ‘Choque de reyes’ (1998), publicada por Gigamesh en 2003; ‘Tormenta de espadas’ (2000), publicada por Gigamesh en 2005; ‘Festín de cuervos’ (2005), publicada por Gigamesh en 2007; ‘Danza de dragones’ (2011), publicada por Gigamesh en 2012 (faltan dos novelas más, ‘The Winds of Winter’ y ‘A Dream of Spring’).

 

Más Bibliografía escogida en español

‘Una canción para Lya’ (1976), publicada por Caralt en 1982.

‘Muerte de la luz’ (1977), publicada por Edhasa en 1979 y Gigamesh en 2002.

‘Refugio del viento’ (1981), publicada por Martínez Roca en 1988.

‘Sueño del Fevre’ (1982), publicadas por Acervo en 1983 y Gigamesh en 2009.

‘Canciones que cantan los muertos’ (1983), publicada por Martínez Roca en 1986.

‘Los viajes de Tuf ‘ (1986), publicada por Ediciones B en 1988 y por Byblos en 2006.