La Conservera está lista para el noveno ciclo de exposiciones con un programa que abarca varios meses y un objetivo, la arquitectura en todas sus variaciones.
Sala Verónicas (Murcia) y La Conservera Centro de arte contemporáneo (Ceutí/Murcia) inauguran su noveno ciclo de exposiciones el viernes 28 y el sábado 29 de septiembre respectivamente. Este ciclo de exposiciones se centra en la arquitectura y como ésta trasforma el espacio público. Cinco propuestas, tres de colectivos de arquitectos murcianos y dos de artistas (un francés y una estadounidense), presentan propuestas sobre el espacio público, el monumento, el reciclado y el uso que el ciudadano da a este tipo de espacios. Son proyectos nacidos desde la precariedad, la reutilización de lo que ya existe para con ello recrear espacios de esparcimiento, observación e interrelación.
Sala Verónicas
Martín Lejarraga Arquitecto (Bermeo, Vizcaya, 1961) – La conquista del espacio
La Sala Verónicas se transforma en una playa como modelo en el que desarrollar y experimentar las condiciones del espacio público contemporáneo. Espacio Público como un espacio común, respetuoso, inteligible entre iguales; que congregue a la gente, y emane la idea de convivencia, de educación, de ayuda, de defensa, de consuelo (la belleza es consuelo). Los nuevos modelos de espacio público se construyen desde la acción, la participación, en definitiva, desde la conquista individual y colectiva. Paralelamente, se propone un calendario de actividades reservadas para “los viernes en la playa”, entre las que tendrán cabida, conciertos, cine, talleres, conferencias, mercadillos y mucho más.

La Conservera
Espacio 2: DOT Agency for Architectural Affairs (Gonzalo Herrero Delicado, Cáceres, 1986 // María José Marcos, Alicante, 1981) – #LaTemperie
Hasta hace escasos 20 años la región de Murcia era un terreno virgen de la arquitectura contemporánea. La oleada constructivo-urbanística arrasó y duplicó exactamente el número de arquitecturas necesarias, banalizando el valor de la arquitectura y la pertinencia de actuación de los arquitectos. Mágicamente, una minoría de arquitectos consiguió fraguar propuestas comprometidas con la calidad y futuro de la región. En medio de esta Temperie arquitectónica se muestra esta doble visión de lo que estos arquitectos han conseguido desarrollar exitosamente, confrontándolo radicalmente con lo que podría haber sido.
La Arquitectura murciana se posiciona en un contexto periférico respecto a las grandes capitales nacionales, luchando en un campo de batalla con unas armas precarias. Aun así puntual, lenta y silenciosamente estos hitos arquitectónicos han ido surgiendo como aliens dentro del maremágnum inmobiliario, revitalizando y activando la calidad de las urbes. Algunos de estos proyectos han quedado emplazados sin fecha de retorno, otros, sin embargo, han quedado en el olvido o archivados por el miedo al cambio o a la falta de confianza ciudadana.
Patio 2 y Espacio 1: Moho Arquitectos (Carlos Abadía, Murcia, 1977 / Nacho Bautista, Albacete, 1977 / Pablo García Mora, Alicante, 1977) – Cauchic
Moho arquitectos nace en Murcia en 2003 como plataforma de encuentro entre trabajo y amistad de los arquitectos Carlos Abadía Suanzes-Carpegna (Murcia), Nacho Bautista Ruiz (Albacete) y Pablo García Mora (Alicante). Sus proyectos abarcan una amplia variedad de escalas y áreas de acción y un compromiso constante con la búsqueda de nuevas soluciones y oportunidades para construir contextos creativos y optimistas.
En esta ocasión, presentan en el patio 2 la intervención ‘Cauchic’, producida por La Conservera en colaboración con la empresa Grupo Soledad. La pieza está compuesta por 112 columnas construidas con 1500 neumáticos apilados siguiendo una geometría espiral que intensifica las sensaciones del visitante según la recorre hacia su centro. La obra sirve también para visibilizar y reflexionar sobre el residuo como problemática u oportunidad: en España se desechan cada año 20.000 “Cauchics” o lo que es lo mismo, 200.000 toneladas de neumáticos usados.

Espacio 3: Xavier Veilhan (Lyon, Francia, 1963) – Rays
Un móvil dorado brilla débilmente en el fondo del gran espacio negro. Su movimiento, lenta revolución, acompaña la mirada panorámica del visitante, como el haz de rayos blancos. La sala está tajada por los hilos blancos tendidos en red. Líneas como rayos de luz, que cuando atraviesan el polvo flotante, materializan los espacios de las iglesias. Pero los rayos, en este caso materiales, guían y organizan los desplazamientos. Como un camino en un bosque que, a primera vista, parece impenetrable.
Arraigado en la tradición de la estatuaria, Xavier Veilhan basa su trabajo en torno a un mismo eje: las posibilidades de representación y el arte de la exposición. Su práctica abarca la exploración, el proceso y la invención como un medio para la simplicidad y la abstracción, el tratamiento de objetos genéricos y las formas de la vida diaria para que aparezcan sin detalles y resistentes a cualquier análisis psicológico.
Espacio 4 : Andrea Blum (Nueva York, EE.UU) - Social Studies
“Crecí en Nueva York y soy quinta generación Manhattaniense. Al ser una persona de ciudad siempre he considerado la naturaleza con un cierto grado de admiración y temor. Prefiero observar otras formas de vida desde una distancia con el fin de crear una barrera protectora entre el sujeto, el objeto y yo. En ocasiones he utilizado “seres vivos” en mi trabajo como un sustituto humano, como un divisor social o, simplemente, como una presencia optimista. El murmullo de los pájaros, el movimiento congelado de un lagarto o la relación simbiótica de las especies acuáticas, se utilizan como dispositivos metafóricos que reflejan nuestro propio comportamiento social. Estos cuadros de situación se convierten en estudios sociales de las comparaciones de las especies con las especies y de nosotros con ellas. Esta exposición es en sí misma un estudio social, diseñada para presentar un ejemplo de lo anterior” (Andrea Blum).
En el espacio principal de la exposición está ‘La pajarera’, un pabellón en forma de jaula construido en una jaula más grande, llenando la habitación de cristal de 300 m2 de La Conservera. Está lleno de una gran variedad de aves en un paisaje manufacturado, ambos autóctonos de la zona. “La pajarera” es visible desde la calle para así confundir las capas de observación. Es este colapso de objeto y tema lo que me parece más interesante.
Artistas invitados: Daniel Bozhkov, Nancy Davidson/Jackie Ferrara, Rochelle Feinstein, Inés García Gómez, Francis Gomila, Federico Guzman, Shirley Irons, Amanda Pohan, Yoshiaki Mochizuki, Sarada Rauch, Aura Rosenberg, Martin Roth, Zoé T. Vizcaino

