Bob Dylan sigue con la maraña de la promoción de su próximo disco, ‘Tempest’, que sale a la venta el próximo 11 de septiembre. Otro paso ha sido la emisión de la canción ‘Duquesne whistle’ de este disco en la radio pública de EEUU.
En algunos medios siguen con la misma matraca asociada a Dylan: sonido folk, guitarra con mezcla de country y blues y mucha fuerza poética. Las características clásicas, de siempre, de Bob Dylan. Lo cierto es que con 35 discos a sus espaldas y una vida entera de artista lo contrario habría sido una traición. Es lo que se espera de él, de ahí que algunas críticas estilo “más de lo mismo” sobren. Es quien es, de la misma forma que a Sabina aquí le permiten todo, a Dylan con más razón.
Columbia Records, la discográfica que trabaja con Dylan, anunció que la promoción incluirá una serie de acciones nacionales e internacionales (aunque todo lo que se haga en EEUU termina llegando aquí) para que los seguidores del artista puedan acercarse al disco antes de su lanzamiento. Para ellos, un aviso: mañana miércoles está previsto el estreno del vídeo de este sencillo en la web de ‘The Guardian’. El vídeo ha sido dirigido por Nash Edgerton, que también realizó el de ‘Beyond here lies nothing’, del álbum ‘Together through life’ de 2009.
Además, el viernes, 31 de agosto, aquellos que visiten la web listentobobdylan.com encontrarán un mapa de localizaciones en EEUU, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Francia, Alemania, Holanda, Suecia y Reino Unido, países donde una selección de canciones de ‘Tempest’ podrá descargarse en streaming en dispositivos móviles. Quienes las descarguen serán parte de los privilegiados (es un decir) en comprar primero el disco e iTunes. En algunas capitales de la música en el mundo con Nueva York, Londres, Berlín o Los Ángeles el día anterior, el 10, las tiendas de discos iniciarán su “semana Dylan”, ofreciendo otros productos del bardo americano por excelencia así como más promociones conmemorativas.
Bob Dylan recibió la Medalla Presidencial de la Libertad este mismo año, la más alta distinción civil de EEUU, en una ceremonia en la que estuvo más bien arisco y poco comunicativo. Esto es, más Dylan que nunca. En 2008 ganó el Premio Pulitzer especial por “su profundo impacto en la música popular y la cultura americana a través de canciones de extraordinario poder lírico y poético”. En 1990 también recibió en Francia la Orden de las Artes y las Letras, el premio Polar Music en Suecia en el 2000 y numerosos nombramientos Honoris Causa en diferentes universidades. En 2007, ganó el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.