Wu Ming, el alias más multitudinario de la literatura, vuelve a publicar con Anagrama nueva novela, otro ejemplo de cómo la Historia puede ser un gran campo de fantasías bien hilvanadas, entre la reconstrucción y la imaginación.

Quizás recuerden un libro que fue un éxito de ventas, ‘Q’, firmado por un tal Luther Blissett en 1999, que era una gran tapadera de un grupo de escritores italianos que se habían unido para crear una de las primeras comunidades creativas a varias manos. Fue el anticipo de algo más longevo: Luther Blissett murió para convertirse en Wu Ming, que en chino significa “Sin nombre o anónimo”, un buen alias para esconder a este grupo de autores que firmaron consecutivamente ‘54’, ‘Mani-tuana’, ‘Altai’, la antología de relatos ‘Anatra all’arancia meccanica’, el guión de ‘Lavorare con lentezza’ y ahora esta nueva novela, ‘El Ejército de los Sonámbulos’, 584 páginas de un género que dominan, la novela histórica.

De nuevo viajan al pasado, hacia 1793. Luis XVI está a punto de ser guillotinado y la ciudad bulle entre el entusiasmo de los partidarios del nuevo orden y las conspiraciones de los monárquicos. El Terror no tardará en llegar, y la Revolución entrará en una fase crítica. En medio de este caos crean los miembros de Wu Ming la ambición y vida de varios personajes: Orphée d’Amblanc, peculiar médico que en plena Revolución pone en práctica las enseñanzas de su maestro Mesmer, padre de la hipnosis moderna; Marie Nozière, que lucha por sacar adelante a su hijo y sueña con una vida nueva en la que haya igualdad entre los sexos; Leonida Modonesi, actor italiano admirador de Goldoni que ha llegado a la capital con el propósito de localizar a su ya anciano ídolo y acabará disfrazándose de Scaramouche y actuando entre el teatro y la vida real…

En medio de esa gigantesca vibración social surgen rumores de un creciente número de inexplicables casos de sonambulismo, víctimas de un extraño mal que les aniquila la conciencia. D’Amblanc recibirá el encargo de investigar qué hay de cierto en esos rumores, porque se sospecha que los contrarrevolucionarios monárquicos pueden estar creando un ejército de sonámbulos. A medio camino entre el folletín decimonónico, el thriller y la novela histórica, Wu Ming (Roberto Bui, Giovanni Cattabriga, Federico Guglielmi y Riccardo Pedrini) vuelve a demostrar que este campo es el preferido para fabular y crear un tapiz humano colectivo, tal y como ya hicieron en las anteriores.