‘Conversaciones con mi enano de jardín’ de Jean-Paul Didierlaurent, ‘Era más grande el muerto’ de Luis Miguel Rivas y ‘Cocinar un oso’ de Mikael Niemi; de Francia a Suecia pasando por Colombia, tres novelas publicadas por Seix Barral en junio y perfectas para dejarse llevar bajo el Sol y la sombra.

‘Conversaciones con mi enano de jardín’, de Jean-Paul Didierlaurent es un delirio de 256 páginas, escapismo existencialista en la que la risa acompaña el viaje de un experto en el relato corto que se atreve de nuevo con la novela después del éxito de su debut en este formato, ‘El lector del tren de las 6.27’. La novela se centra en el personaje de Xavier Barthoux, director comercial de una empresa de enanos de jardín con una vida absolutamente anodina. Es todo lo que el sistema le pide: trabajador, organizado, buen esposo y padre modélico. Pero está tan vacío por dentro que parece una olla a presión.

Entonces el Universo le empieza a dar vuelcos. Para empezar se hace amigo de un enano de jardín, Número 8. Descubre además que en su casa de verano, en el muro del patio, hay una fisura. Decide arreglarla pero sólo es un chispazo para un cambio mucho más profundo en el que se transformará. Dada la imposibilidad de reparar la grieta del muro, decide excavar en ella para encontrar su origen: resulta que la ubicación de la casa se encuentra en las antípodas de una isla neozelandesa, por lo que el protagonista decide emprender una aventura junto a Número 8 que los llevará a Nueva Zelanda en busca de respuestas.

Jean-Paul Didierlaurent (1962) ganó varios premios de narrativa corta antes de debutar en el género novelístico con ‘El lector del tren de las 6.27’, que gozó de un éxito inesperado: publicada por una pequeña editorial francesa, se convirtió en un verdadero fenómeno de ventas en Francia y fue muy alabada por la crítica, además de ser vendida a treinta y seis países.

‘Era más grande el muerto’ de Luis Miguel Rivas es un buen ejemplo de por qué Colombia es una fábrica de escritores. Las particularidades de un país en continuo conflicto y crónicamente amenazado de derrumbe es un escenario perfecto para la creatividad literaria. El crimen forma parte de la realidad vital de Colombia, en especial para lo malo, pero también como motor literario en el caso de Rivas, que crea en esta novela un fresco muy particular, otro ejemplo de por qué es uno de los mejores autores contemporáneos salidos de la república sudamericana, humor, ternura y dureza.

El fresco corresponde a Villalinda, un territorio en plena guerra entre grupos de narcotraficantes por el control del mismo. Dos adolescentes sin dinero descubren que en la morgue consiguen ropa de marca que los cadáveres nunca van a reclamar; el mafioso más temido del pueblo toma clases de cultura para enamorar a una mujer que lo desprecia, y una pareja de sicarios intenta matar el fantasma de un hombre que asesinaron meses atrás. Entre tangos, rancheras, vallenatos y salsa Era más grande el muerto nos introduce en la vida íntima y cotidiana de personajes que habitan un fallido universo criminal.

‘Cocinar un oso’ de Mikael Niemi es un ejercicio de nordic noir a mediados del siglo XIX y con múltiples conexiones con otro thriller pretérito como ‘El Nombre de la Rosa’. Ahí se acaban las ligazones, porque lo que construye Niemi (1959), autor sueco experto en novela infantil y juvenil, es género negro en una época en la que no existía nada parecido a la investigación policial. 512 páginas alrededor de los profundos y oscuros bosques del norte de Suecia con aire de clásico policial y de inspiración canónica que arranca con una muerte aparentemente trivial en un bosque a manos de un oso, pero que esconde mucho más.

La novela viaja al verano de 1852, en el que durante un paseo por los bosques del norte de Suecia, el pastor Lars Levi Læstadius y el joven Jussi descubren el rastro de una joven desaparecida días antes. Los malos presagios se cumplen al encontrar poco después el cuerpo de la chica con indicios de haber sido atacada por un oso. Læstadius, gran aficionado a la botánica y con un ojo muy bien entrenado para los detalles más pequeños, no ve tan claro que la muerte sea obra de un animal. Cuando una segunda joven es atacada, en esta ocasión por un desconocido, Læstadius y su joven acompañante emprenderán una atípica investigación que pondrá contra las cuerdas a toda la comunidad.