Nuevo año, mismo protocolo para el FIB, que lanza a sus primeros cabezas de cartel mientras muta un poco más para asegurar que el mayor festival de música de España no desaparece entre impuestos revolucionarios, caída del consumo y la inexorable “britanización” del festival.
The Prodigy, Florence + The Machine, Portishead, Los Planetas, Noel Gallagher’s High Flying Birds, Bastille, Public Enemy, Crystal Fighters, Clean Bandit y Mo son los primeros en integrar el cartel del festival del próximo julio en Benicàssim, entre el 16 y el 19 de ese mes. El festival ya es un clásico, un pequeño motorcito económico para Castellón y un evento de primera línea para la depauperada industria cultural española, si bien los dueños y los beneficios son ya totalmente británicos.
La propia organización avisa de que estos nombres sólo son “el principio de una nueva etapa del festival que crece en entusiasmo, calidad y ganas de hacer de esta edición una fiesta”. El director es Melvin Benn, que apuntó que el FIB “empezó el concepto de festivales internacionales, llega a su tercera década y es maravilloso poder sentirse parte de ello […], además de un cartel de grupos estelares en los dos escenarios principales tengo muchas ganas de destacar las nuevas áreas del Festival que vamos a desarrollar este año: Trenchtown y Bearded Kitten. Nuevas ideas y nuevas áreas para, una vez más, subir el listón del mismo modo que los hermanos Morán hicieron en 1995. El FIB 2015 es el futuro”.
Como el Gatopardo: cambiarlo todo para poder seguir igual. Es decir, reformar un festival que lleva dos años renqueando y haciendo malabares que a punto han estado, en 2013 y 2014, de terminar por no celebrarse. La falta de crédito, las deudas, y el aparataje bien podrían haberle costado la vida al FIB, que sólo reaccionó con una inyección final de dinero llegada desde Gran Bretaña y la salida de V. Power de la dirección. Nuevos dueños, nuevos objetivos y nueva filosofía de fondo para evitar que el festival sucumba a la marea, y a las deudas, un asunto que Benn apuntó que todavía no está solucionado por completo. Sin embargo el margen de maniobra y el patrocinio de la Comunidad Valenciana, que no quiere perder un evento de esa magnitud, permite que se celebre sin demasiados problemas.