Maximo Park ya tiene nuevo disco, ‘Too much information’ y prepara su paso veraniego por España como parte del cartel del Contempopranea de este año.
El nuevo álbum, según sus propias palabras, es un giro hacia un “sonido más oscuro” dentro de las etiquetas que les han puesto muchas veces: indie-rock, un concepto demasiado amplio al que se sumaron algunas críticas por ser demasiado comercial. La banda liderada por Paul Smith intenta evolucionar y crea un álbum más acorde “con los tiempos” según ellos mismos, algo más diverso y un cebo perfecto para su nuevo paso por España, iniciado con sus conciertos en Barcelona en febrero pasado.
La banda regresará a España el próximo verano dentro de la programación del festival Contempopránea, compartiendo cartel con Love of Lesbian, El Columpio Asesino, Fuel Fandango, Sidonie, Niños Mutantes, La Habitación Roja, Izal, The Third Twin Djs, Pony Bravo, Maika Makovski y León Benavente, entre otros. Será allí donde competirán por un pedazo de la atención del público con uno de sus puntos fuertes, los directos, mucho más enérgicos que los de otras bandas.
Maximo Park ha evolucionado desde que debutaran en 2005 con ‘A certain trigger’ y esos cambios quieren expresarlos, definirlos y fijarlos en el nuevo álbum, marcado por la melancolía y ese tono más oscuro que quizás les acerque a algo parecido a lo que The Cure intentara en su día. Pero nada más lejos: cada uno es un mundo diferente y Smith (a pesar de compartir apellido) considera que aunque existen paralelismos prefiere no establecer lazos. Reconoce cierto toque “emo” en las letras, pero prefiere centrarse en la música. Prometen estar a la altura con este viaje hacia un lado menos amable y tranquilo del pop.
Maximo Park nació en los barrios de clase media de Newcastle, norte de Inglaterra, con el nuevo milenio. Tardaron cinco años antes de poder publicar su primer disco, ‘A certain trigger’ (2005), con muchos toques del indie inglés algo acelerado y con aspiraciones de rock, e imitando a Franz Ferdinand y en algunos aspectos incluso a grupos como Bloc Party. De aquel primer trabajo vendieron más de 300.000 discos y se hicieron un pequeño espacio en la escena musical de la isla que más bandas exporta del mundo. Al año siguiente apareció ‘Missing songs’, un remedo de “caras B” de muchas canciones que quedaron fuera del primer álbum y versiones diferentes. Tardaron otro año más para poder publicar ‘Our earthly pleasures’ (2007), otro éxito de público con el que llegaron a rozar la cabeza de la lista de los más vendidos en Reino Unido. Agotaban las entradas y cada single era un “pelotazo” casi inmediato. Al mismo nivel siguieron ‘Quicken the heart’ (2009) y ‘The national health’ (2012).