Hoy es el Día Mundial de Star Wars, 4 de mayo. Y el origen de por qué se celebra precisamente en esta fecha es mucho más truculento y escalofriante de lo que se puede imaginar: Margaret Thatcher.
Que la saga cinematográfica más famosa de la Historia junto con la de James Bond tenga su festividad oficial para fans el 4 de mayo hay que debérselo al Partido Conservador (los tories) y uno de sus tótems, Margaret Thatcher. La primera (y única) mujer Primer Ministro que ha tenido Reino Unido era famosa por tres cosas: su frialdad, el fanatismo de sus ideas ultraliberales y por tener al Partido Conservador como trofeo encima de la chimenea. Con los años fue el partido el que la cazó a ella, pero esa es otra historia.
La cuestión está en que fue en 1979 cuando un grupo de diputados y cargos tories publicaron en el Evening Standard de Londres una carta de felicitación el 4 de mayo de ese año, cuando “Maggie” era ya la jefa del país. El texto era un juego de palabras: “May the 4th be with you, Maggie. Congratulations”. Leído en inglés tiene más sentido: “4th” se pronuncia de manera muy similar a “force”, fuerza en inglés. ¿Y cuál es la base principal de toda la saga Star Wars? En efecto, la Fuerza. Lo que empezó como una broma británica terminó por ser un lema de los fans de la saga.
Era perfecto: “Que la Fuerza te acompañe” era también la frase repetida una y otra vez en las películas. El peloteo de un grupo de políticos que cambiaría el país (literalmente lo crujiría socialmente, hasta el punto de que todavía hoy Gran Bretaña arrastra las consecuencias de aquellos terribles años 80) dio origen muchos años más tarde a una fiesta que nada tiene que ver con ellos. Es más: su elección fue también casual. El 4 de mayo de 2011 el Toronto Underground Cinema, una organización local, organizó un festival de cine relacionándolo con Star Wars para poder vender productos relacionados con la saga, la antigua y la nueva que había hecho George Lucas. Resultado: se instituyó el día. Y el juego de palabras: “May be de 4th with you”. Podía haber sido en abril o julio, daba igual mientras conservara el juego de palabras. La cuestión es que es en mayo.
Así que hoy se celebra en todo el mundo el gran día de los fans de la saga. Hay convenciones, fiestas, espacio en los medios de comunicación, todo el cosplay imaginable (disfraces temáticos de personajes de cómic, cine o TV) y la promesa de que este año será diferente. Básicamente porque Lucasfilm y Disney han puesto a funcionar la máquina para una tercera trilogía que sí será secuela y no precuela como la anterior. En diciembre se estrenará Star Wars VII con J.J. Abrams a los mandos y casi todo el viejo elenco (Harrison Ford, Carrie Fisher y Mark Hamill) reunido con nuevos actores. Pero no será lo único. Porque Disney quiere más. Siempre quiere más. En primavera de 2017 se estrenará Star Wars VIII (dirigida por Rian Johnson) y Star Wars IX en 2019. Entre medias dos spin-off, el primero ‘Star Wars: Rogue One’ (Gareth Edwards) en diciembre de 2016, y el segundo para 2018, todavía sin director.
Pequeño manual de Star Wars VII
El moreno gafapastas de J.J. Abrams es el director de la séptima película de una franquicia que, al pasar de manos de George Lucas a Disney (2.000 y pico millones de dólares mediante), se abrió como una nuez a la avaricia de la corporación más sedienta de dinero y poder que haya visto nunca la industria audiovisual. No contenta con engullir a Marvel y Pixar, finalmente se comió también Lucasfilms y ha terminado por ser un gigante al que no le importa sacrificar en el altar del dinero una saga que ya decepcionó en su segunda trilogía. Otra cosa es que Abrams sea capaz de darle nuevo aire. Talento no le falta, ideas tampoco. Y dinero para conseguirlo menos todavía. Gran parte del rodaje será en Reino Unido, y la fecha de estreno: 18 de diciembre de 2015.
Hay cosas que el lector debe saber. Como por ejemplo las ideas y venidas alrededor del guión. Disney quería a un buen director, con experiencia en el gremio y sobre todo en el cine fantástico y de ciencia-ficción. Quería un director con control sobre la historia, y que a su vez se dejara maniatar parcialmente por Disney, que mima los productos, que por algo llevan más de 70 años metidos en el negocio de ganar dinero con las ilusiones de la gente. Por eso eligieron a J.J. Abrams, bendecido por George Lucas (que ha quedado como asesor) y con su propia mitología a cuestas: primero fue ‘Perdidos’, capaz de subyugar a millones de personas y dejar a otras tantas frías con un final que todavía da que hablar (y lo que dará), y después fue el reborn (renacimiento, relanzamiento, como queráis traducirlo) de Star Trek, con éxito de público y parte de la crítica de buen rollo con él.
De los escritores iniciales confirmados en un primer momento sólo quedaron dos: Michael Arndt (‘Los juegos del hambre’) se cayó del grupo después de crear la idea original y al final quedaron el propio Abrams (con sobrada experiencia en darle a las teclas para escribir) y el guionista original de la primera trilogía, Lawrence Kasdan. Entre los dos han creado un guión que ya ha empezado a ser leído por los actores y que supuestamente será el definitivo salvo cambios en el rodaje y que retoma la historia 30 años después de que se dejara en ‘El retorno del Jedi’. Ambos autores serán los que también establezcan las vías de desarrollo de la nueva trilogía, que podría optar por seguir la línea de las novelas y cómics publicados posteriormente y que tienen parte de la mitología de Star Wars, o bien salir de cero. Al parecer será una vía intermedia.
La música. Fue fundamental. Todos los fans y los que no lo san han escuchado alguna vez, e incluso son capaces de tararear de memoria, las dos piezas maestras compuestas por John Williams en los 70 y 80: la célebre Obertura y la Marcha Imperial. Williams ya fue el encargado de componer la banda sonora de la segunda trilogía y ahora le han vuelto a poner en nómina para que remodele una vez más sus temas o invente otros nuevos para una música que debe ser el soporte visual. Porque sobre todo esta será una historia audiovisual: el guión ya era simplón en los 70 y 80 y no va a cambiar ahora. Ante todo sencillez, que para romperse la cabeza ya tuvo Lucas ‘American graffiti’, quizás su mejor película, la iniciática.
Respecto al elenco de actores y actrices, Abrams y los productores quieren que la gente “descubra” nuevas caras para evitar a toda costa que rostros conocidos resten credibilidad a la historia. El truco de actores desconocidos o poco conocidos ya ha sido usado masivamente por muchos otros directores. El último Peter Jackson para ‘The Hobbit’ y para ‘El Señor de los Anillos’. “Una estrella rutilante te quita veracidad, la gente sólo ve al famoso”, dicen en el gremio. Además habrá más regresos secundarios, el de Anthony Daniels (C-3PO), Kenny Baker (R2-D2) y Peter Mayhew (Chewbacca). El resto de actores es una buena combinación de esa ambivalencia entre gente nueva y ya consagrada si exceptuamos a los tres protagonistas iniciales. Os los presentamos uno por uno:
John Boyega, Oscar Isaac y Adam Driver
John Boyega. Desconocido con una oportunidad de oro para hacerse notar. Según se cree, este actor que ya prepara su participación en la nueva temporada de ‘24’ será el protagonista central de toda la historia, un nuevo jedi alrededor del cual girará la nueva trilogía. En realidad imita a Mark Hamill, al que nadie conocía antes de Star Wars. Apenas tiene cuatro películas menores en su haber.
Adam Driver. Conocido por ser protagonista masculino en la serie ‘Girls’ de la HBO, una ficción donde todo gira alrededor de ellas y los papeles masculinos son importantes y secundarios al mismo tiempo. Es quizás de los más conocidos de la nueva hornada que se estrena, podría interpretar al villano de la nueva película y que se ha hecho notar al margen de la TV en ‘Lincoln’, ‘A propósito de Llewyn Davis’ y ‘Frances Ha.
Oscar Isaac. Guatemalteco de origen y actor disparado gracias a filmes como el mencionado ‘A propósito de Llewyn Davis’, de los hermanos Coen y donde ya coincidió con Driver. También ha participado en ‘Ágora’ (Alejandro Amenábar). Se especula con que podría ser hijo de Han Solo. Ya veremos.
Domhall Gleeson y Daisy Ridley
Daisy Ridley. La única mujer presente en el reparto además de Fisher y la que falta por concretar. Siempre hubo críticas a Star Wars por la ausencia femenina de la historia más allá de lo obvio (Leia), corregidas en parte por la aparición de Natalie Portman en la segunda trilogía; la ausencia de mujeres persiste, pero aquí se compensa con esta actriz sin apenas experiencia, moldeable y de formación británica.
Domhnall Gleeson. Más conocido por su participación en la serie británica ‘Black Mirror’ y por secundario más que decente de la saga Harry Potter, aterriza en el rodaje con la carta de ser poco famoso y por lo tanto potencialmente sorprendente.
Max von Sydow. Abrams juega a hacer guiños con la trilogía original al escoger actores sin apenas experiencia, moldeables y de formación británica. También al incorporar una figura anciana y consagrada. Lo que consiguió Lucas al introducir a un Alec Guinness casi retirado y que pasaba de todo con Star Wars lo va a intentar de nuevo él con este veterano actor sueco que ha hecho de todo, desde oficial nazi a exorcista pasando por sus colaboraciones con Ingmar Bergman. No hay que olvidar que este hombre es el caballero de ‘El séptimo sello’, así que un respeto. Eso es lo que pretende Abrams, consideración.
Andy Serkis. El segundo más famoso de los nuevos y escudero predilecto de Peter Jackson, capaz de ser Gollum o King Kong, un mercenario francés o director de la segunda unidad con ‘The Hobbit’. Un todoterreno que tendrá un papel secundario dentro del reparto.
Andy Serkis y Max von Sydow