José Saramago necesito cuarenta años para que un editor se diera cuenta de que tenía entre manos algo de interés. Es el caso de la novela iniciática ‘Claraboya’, póstuma en España a este Premio Nobel portugués. Editada por Alfaguara.
José Saramago necesito cuarenta años para que un editor se diera cuenta de que tenía entre manos algo de interés. Es el caso de la novela iniciática ‘Claraboya’, póstuma en España a este Premio Nobel portugués. Editada por Alfaguara.