Semana de estrenos muy divergentes: de la secuela de ‘300’ a la adaptación al cine del perro inteligente Peabody pasando por el cine europeo. 

La distancia que hay entre la hiperviolenta y barroca ‘300: El origen de un imperio’ a la animación por ordenador de ‘Peabody y Sherman’ o el blanco y negro jazzístico de ‘Oh boy’, la ópera prima de Jan Ole Gerster es casi abismal. Da buena cuenta de cómo funciona el cine moderno, dando saltos de un estilo a otro y llenando las pantallas de obras que parecen hechas para satisfacer todos los gustos y públicos. La amalgama es en realidad una macedonia que deja a todos contentos, pero entre las que se echa de menos eso que la gente llama “peliculón”.

Quizás quien más se acerca al noble arte de hacer una película sea Gerster con esa irónica pataleta existencialista que es ‘Oh boy’, un encanto de filme donde recorremos Berlín a través de un muchacho perdido (en todos los sentidos psicológicos posibles de la palabra) y en el que muchos miembros de la generación maltratada surgida de los 70 y 80 puede verse reflejado en muchos aspectos. El resto es una mezcla de cine de género, la consabida parte de los niños y estrenos menores (no en ambición, sí en medios) para hacer frente a una semana algo sosa. Destaca también la nueva película de François Ozon, ‘Joven y bonita’.

 

‘300: EL ORIGEN DE UN IMPERIO’

Secuela del taquillazo que fue ‘300’, inspirado en el cómic de Frank Miller y que retoma la historia justo donde terminó, con Leónidas de Esparta y los 300 espartanos aplastados por los persas. Aquí le toca el turno ahora a los demás griegos, con los atenienses en vanguardia y su flota luchando contra el Imperio Persa. Película ultraviolenta donde Eva Green hace de mujer-hombre vengativa y donde es ahora el griego Temístocles el que debe frenar a los orientales. Zack Snyder recupera la idea ocho años después de que Gerald Butler se hiciera estrella mundial y le produce la película a Noam Murro para que explote al máximo las mismas claves de la primera: dilema moral cero (o eres un griego honorable y humanizado o un persa que parece salido de Mordor), postproducción brutal y mucha cámara lenta y plano de cómic para agarrarte a la butaca.

Sinopsis: El general griego Temístocles lucha ahora contra las invasoras fuerzas persas capitaneadas por Xerxes y Artemisia, la vengativa comandante de la armada persa, en una batalla naval decisiva, la de Salamina, que se produjo después del saqueo de Atenas por parte de los persas.

 

‘LAS AVENTURAS DE PEABODY Y SHERMAN’

Rob Minkoff (‘El Rey León’, ‘Stuart Little’) regresa al tema de la adopción antropomorfa con la vida de un perro inteligente que ha ganado un Nobel, Mr. Peabody, que tiene que hacerse cargo de un niño. A partir de aquí otra película de animación por ordenador destinada al público infantil con cierto mensaje paternal abierto y liberal. Un refuerzo para la institución familiar pero con personajes muy alejados de lo tradicional: un padre soltero y una máquina del tiempo.

Sinopsis: Mr. Peabody, el perro más exitoso del mundo, y su travieso hijo Sherman, van a utilizar su máquina del tiempo –el Vueltatrás– para corregir un cambio en la Historia provocada por el propio Sherman al intentar impresionar a su compañera de piso Penny.

 

‘OH BOY

Ópera prima del alemán Jan Ole Gerster, un tipo que se reconoce deudor de Godard, Allen, Scorsese o Jarmusch, de quienes se nota clara influencia en este título. En blanco y negro, con música de jazz y una deriva existencialista muy particular que hará las delicias de los amantes de Berlín y del cine europeo, con ciertos toques de ironía, mucho humor negro y culto al antihéroe fracasado con el que el público empatizará de inmediato, o le asqueará por su apatía.

Sinopsis: Niko Fischer, soñador treintañero, antihéroe sin solución. La novia se ha cansado de sus remoloneos, el padre lo ningunea y el psicólogo acaba de declararle emocionalmente inestable. Ni siquiera puede conseguir, pese a los repetidos intentos, una mísera taza de café con la que sustituir ese alcohol que antes ahogaba sus miedos. Vaganbudea por un Berlín en blanco y negro a ritmo de jazz. Jamás vivirá Niko unas veinticuatro horas tan ajetreadas, de lugar en lugar, de encuentro en encuentro, a cada cual más pintoresco.

 

‘JOVEN Y BONITA’

François Ozon indaga en el despertar sexual de una joven que intenta encontrar su sitio en el mundo. Ozon continúa con la vieja tradición francesa de poner en la picota a la burguesía en todos sus aspectos imaginables, y ahora lo hace a través de una chica de apenas 17 años y aspecto aniñado que no tiene otra opción que tirar de sexualidad para buscarse a sí misma. La adolescencia y sus traumas se llevan al extremo mismo, en una actitud que poco tiene de feminista y sí de satisfacción de ciertos puntos oscuro del género masculino, en la trama autodestructiva del filme.

Sinopsis: Una adolescente burguesa, guapa y acomodada decide prostituirse tras perder la virginidad. No por dinero, ni obligada, sino por una inexplicable pulsión autodestructiva. No encaja y comienza lo que se podría decir que es una tendencia masoquista: quiere que la ensucien. Cuatro estaciones, cuatro canciones y erotismo.

El resto de películas de estreno son ‘Emperador’ (Peter Weber), con Tommy Lee Jones y Matthew Fox (ex ‘Perdidos’), que aborda la decisión final del general McArthur y de EEUU de perdonar y mantener a Hirohito como emperador después de la rendición japonesa en la Segunda Guerra Mundial. Vuelta de tuerca y justificación de una decisión todavía hoy muy polémica porque “perdonó” a gran parte del poder japonés sus desmanes en la guerra a cambio de convertirse en un baluarte americano en Asia, más con las miras puestas en las comunistas URSS y China que en hacer justicia. También es el estreno de ‘Dog pund’ (Kim Chapiron), retrato de la delincuencia juvenil y los sistemas penales, de las dificultades de salir adelante en un correccional y la posibilidad o no de salir del mismo con un mínimo futuro. Finalmente llega ‘El sexo de las madres’ (Alejandra Marino), película argentina de diván, drama con tintes de thriller que indaga en la sexualidad de las madres desde el punto de vista de los atribulados hijos que las endiosan.