Dinamarca. Folk. Música clásica. La tranquilidad argumental que sólo se tiene en el norte de Europa, antípoda artística de fariseísmo mediterráneo. Es Agnes Obel, autora del álbum ‘Philarmonics’ en 2010, un debut que la convirtió en un raro objeto de culto musical al otro lado de los Pirineos. Llega a España para dos conciertos en los lugares donde “se cortan los trozos del pastel”, como dicen los empresarios culturales: Barcelona (el día 20 en La 2 de Apolo) y Madrid (el día 21 en el Teatro Lara). Su música la conforman piezas que van desde el impresionismo de Debussy a Satie, todo mezclado con el lirismo operístico que le da esa imagen de maravilla boreal. Para melómanos con ansias de mestizaje.


