Durante siglos fueron los lamentos de los esclavos negros, una forma de cantar traída desde África. Con la música, los oprimidos supieron quitarse de encima el dolor de la libertad perdida, de las vidas destrozadas. Con el tiempo, de esos black spìrituals cristianos nacieron los grandes sonidos de la América negra que hoy son la base de casi toda la música no sinfónica: blues, soul, hip-hop, rock…

El góspel ya es la gran baza univesal, publicitado por el cine y la televisión, y que el Alabama Gospel Choir tiene a gala de llevar por todo el mundo. De gira por España, sus escalas son ciudades como Barcelona, Madrid y Salamanca, donde estarán en el gran auditorio de la ciudad, el CAEM, el día 29 (20.30 horas) con las entradas a 22, 25 y 29 euros (taquillas del teatro Liceo y en el www.elcorteingles.es).  

Coral norteamericana formada por una treintena de estudiantes del Black Seven-Day Adventist, un centro para las artes espirituales donde los solistas aprenden a cantarle a Dios, el Alabama Gospel Choir ha fichado para esta gira española al ganador de un Grammy, Terrence Frieson, con una destreza al micrófono más que encomiable. Una forma perfecta de consagrar otro tipo de Navidad.