Más de lo mismo por tercer año consecutivo: optimismo de los que deben justificarse y cifras muy malas para los que deben sobrevivir de verdad. Las galerías, descontentas, o por lo menos no tan satisfechas como quisieran. Las vacas siguen sin ser gordas y aunque la única galería de Castilla y León (Adora Calvo – Salamanca) parece haber hecho algo de negocio, no sirve para maquillar una situación que no volverá a cambiar hasta que la coyuntura mejore.
“Optimismo realista, no ingenuo”, dijo Carlos Urroz, el director del certamen. Según el balance oficial, las cifras no son ni de lejos las de los buenos años (hasta 2007 o 2008, más o menos), pero es porque “no se pueden comparar” según Urroz. Para este año había invitaciones para al menos 300 coleccionistas, muchos de los cuales tenían todos los gastos pagados para el día o dos días que iban a estar. El cálculo de la inversión es grande, pero habrá que saber en el futuro cuántos tratos se cierran de verdad. Todos en este negocio del arte saben que valen más los apretones de manos con futuras compras que no las que se hacen de inmediato. “Ha resultado fenomenal. Estos coleccionistas han comprado y se van con un buen recuerdo de Arco. Además han manifestado su intención de regresar ” añadió Urroz.
Entre las piezas exhibidas se puede contemplar gran número de obras sobre papel lo que, en su opinión, no responde a que tengan menor precio y, por tanto, sean más vendibles en este momento, sino a que “el papel se ha consolidado dentro del panorama artístico con importantes obras y autores que lo tratan de muy diferentes maneras. Hoy en día ya no tiene esa consideración de obra menor que tenía”. La comunicación oficial de la organización es que “mayoritariamente, la valoración de la feria por parte de las galerías participantes ha sido positiva, especialmente considerando el marco económico en el que se ha celebrado esta cita, la primera del circuito internacional en 2011, lo que sin duda puede ser referencia en la evolución del mercado artístico este año. Una valoración que se ha sustentado en unos resultados mejores que en los últimos años y en una recuperación de la confianza”.
Ventas de instituciones
El uso del adverbio “mayoritariamente” en los pocos datos de ventas demuestra que no las tienen todas consigo, ni de lejos. Dicen que se ha reactivado el gasto, lentamente, incluso de las instituciones (es decir, los museos). El Museo Reina Sofía hizo públicas sus compras: 680.260 euros en 20 obras, de diferentes artistas y ámbitos. Desde un óleo del maestro del surrealismo André Masson, hasta una escultura de hormigón y hierro, fechada en 2009 por Asier Mendizabal.
Asimismo, el Ayuntamiento de Pamplona ha adquirido la obra Paisaje del artista argentino Eduardo Stupía, por un importe de 16.000 euros en la galería Jorge Mara-La Ruche; la Comunidad de Madrid ha adquirido, a través de su Premio ARCO Comunidad de Madrid para Jóvenes Artistas, la instalación ‘Come mierda’ (2010) de Paula Rubio Infante en la galería Formato Cómodo; el Gobierno de Cantabria ha adquirido ‘Camuflaje’, la obra del pintor Nuno Nunes-Ferreira que presentaba la galería Juan Silió.
La Fundación Coca-Cola Juan Manuel Sáinz de Vicuña ha invertido cerca de 100.000 euros en la adquisición de diez obras de siete artistas del ámbito de la escultura, la fotografía, la pintura y el vídeo. Esta cifra supone un 25% más que el desembolso efectuado en la pasada edición. Por su parte la Fundación María Cristina Masaveu Peterson compró nueve piezas entre las que se encuentran una fotografía de Santiago Sierra, expuesta la galería Helga de Alvear, una pieza de Marina Abramović, en la galería Luciana Brito, y la fotografía titulada ‘Árbol con una nube’ de Chema Madoz, de la galería Oliva Arauna. También han confirmado su intención de adquirir las comisiones de compra del CAC Málaga, ARTIUM Museo de Arte Contemporáneo Vitoria-Gasteiz y la Asociación Colección Arte Contemporáneo, que anunciará sus adquisiciones –destinadas al Museo Patio Herreriano de Valladolid– en las semanas siguientes a la Feria.


