El CA2M presenta el trabajo del artista finlandés Otto Karvonen (Helsinki, 1975), quien realizará una intervención en la terraza del centro, como parte de su proyecto ‘Alien Palace Birdhouse Collection’.

Más Arco y con Finlandia de invitada este año: además de las galerías y los expositores específicos en la sede de la feria en Ifema destacados artistas fineses van a ocupar buena parte de las salas expositivas de la ciudad. Un ejemplo es Otto Karvonen en el CA2M madrileño (21 de febrero al 20 de abril), donde expone ese proyecto, ‘Alien Palace Birdhouse Collection’ , una serie de casetas para aves que ha ido instalando en diferentes lugares de Europa. Para la construcción de estas casetas nido, Karvonen sigue un modelo de arquitectura contemporánea muy preciso, el de los centros de internamiento para extranjeros.

Los CIE, como son conocidos popularmente, son establecimientos no penitenciarios en los que ingresan determinadas personas, como los ciudadanos de países no comunitarios sin la documentación precisa, mientras se resuelve su situación legal o se procede a su expulsión. Sólo algunos de sus internos han cometido algún delito, pues aquellos que efectivamente han quebrantado la ley probablemente se encuentren en verdaderas prisiones. Es una arquitectura que se repite en los veintiséis países del área de Schengen con muy pocas variaciones, y cuyas características recuerdan a las de las cárceles, aunque en su diseño muchas veces se apueste por apariencias más amables.

En España existen ocho establecimientos de este tipo, sometidos cada vez más a un debate público.

En la terraza del CA2M se mostrarán dos de sus «palacios» inspirados en el centro de Metsälä, en Helsinki, y el de Aluche, en Madrid. Su intervención es muy reflexionada, pero voluntariamente modesta. Habitualmente ocurre así con su trabajo: proyectos específicos que surgen tras una delicada investigación del entorno en el que se presentan. Sus obras proponen una dislocación de las rutinas cotidianas, un cortocircuito entre nuestras expectativas y la realidad.

En algunas ocasiones, mediante la alteración de señales de tráfico para alertar de los riesgos del cambio climático (‘Signs for climate change’, 2009). En otras, demostrando cómo no todo lo desconocido es necesariamente peligroso, al escribir una frase amable en todo tipo de alfabetos no latinos cuya apariencia es preocupante (‘Alert’, 2011). Así, plantea algunas cuestiones que pretenden generar nuevas visiones sobre el contexto cultural y social que nos rodea, así como sobre las decisiones que, como comunidad, tomamos para solucionar las crisis, grandes o pequeñas, a las que nos enfrentamos.