Disney no para: prepara ya oficialmente una nueva trilogía sobre Star Wars, basada en los márgenes de la franquicia, y también tiene ya en mente una serie de TV para su nuevo servicio de streaming pensado para 2019 y diseñado para golpear a Amazon y Netflix.
Justo cuando acabamos de publicar el avance de ‘Star Wars: Los últimos Jedi’ (el capítulo VIII) en el número 65 de nuestra revista (descarga gratis en pdf), Disney anuncia que habrá muchos más capítulos. Concretamente tres más, que deben sumarse al noveno capítulo que falta por estrenar y el spin-off sobre la juventud de Han Solo. Y eso sin contar con Star Wars VII y Star Wars VIII (que se estrena el 15 de diciembre). Desde que Disney devoró a Lucaslfilm por 3.500 millones de dólares no ha parado de programar y rediseñar la franquicia transgeneracional para sacarle el mayor rendimiento posible. Y lo que era un rumor por fin ya es oficial: habrá tres más. Es más que posible que, si el negocio sale bien para la compañía, también haya más spin-off.
Bob Iger, el CEO de Disney, uno de los personajes de la industria más temidos y odiados, pero también de los más seguidos e imitados, hizo público en una conferencia pública que la compañía ha elegido al director Rian Johnson (responsable de ‘Los últimos Jedi’) como desarrollador de la nueva trilogía junto con el productor Ram Bergman como jefe de producción. No hubo más detalles, sólo anunció que habría una nueva trilogía con nuevos personajes, que su argumento irá separado del legado de Skywalker y compañía y que se centrará, además, en los escenarios marginales de la galaxia donde se desarrolla toda la saga.
Esto supone dar un giro a la franquicia, hacerla más ambiciosa y quizás emular el tono algo más adulto y cualitativo de ‘Rogue One’, por ejemplo. No hay fechas de estrenos aún, es muy pronto y es posible que ni siquiera se haya preparado ya la preproducción, un proceso lento que en este caso podría suponer años por la complejidad de rodajes de este tipo, donde todo está medido, maximizado. Igualmente Iger anunció que habrá una serie de TV para el futuro servicio de streaming de la compañía, pensado para 2019 y que ayudará a apuntalar los beneficios de la saga. La ambición de Disney no para: quizás por eso decidió sacar sus contenidos del catálogo de Netflix para crear su propia plataforma, una estocada para la pionera de la descarga por petición que podría salirle muy caro a esa empresa de Silicon Valley.
La razón es que la guerra por los contenidos de ocio audiovisual sigue su curso; la gigantesca compañía del ratón que empezó como estudio de dibujos animados, y que hoy es dueña de parques temáticos, una distribuidora (Buena Vista), varias productoras de cine (entre ellas Pixar), Marvel, Marvel Studios, Lucasfilm (además de varias cadenas de televisión en EEUU de alcance nacional), ha decidido sacar toda la artillería contra Time Warner, Paramount, Universal, Netflix, Amazon y dentro de poco Google y Apple. No deja de ser un monstruo hipermusculado de las viejas majors de Hollywood, que ahora luchan contra Silicon Valley por el control de los contenidos.