Probablemente uno de los mejores monologuistas de todos los tiempos, aunque abandonó esa vertiente en su momento a favor de la televisión (en el ‘Saturday Night Live’) y luego en el cine, donde se convirtió en el actor negro más rentable y comercial en un Hollywood muy liberal pero también muy dado a imponer la segregación silenciosa. Será el próximo 26 de febrero, con Brett Ratner y Don Mischer como productores de la ceremonia que más quebraderos de cabeza da en todo el mundillo televisivo (es muy larga, a veces tediosa, puede ser usada como plataforma política…). También es una oportunidad para Murphy, hundido en las comedietas familiares “made in Disney” y por un sonado escándalo sexual con transexual y coche furtivo de por medio.


