‘Egon Schiele’ es una completa aproximación del Museo Guggenheim de Bilbao al complejo universo creativo de uno de los artistas más significativos del siglo XX. Hasta el 6 de enero.

Una gran retrospectiva a un padre vanguardista de nuestro mundo artístico, realizado a través de un centenar de dibujos, gouaches, acuarelas y fotografías, procedentes de la Albertina de Viena, una institución que cuenta con una de las mayores colecciones históricas de obra gráfica del mundo y que tiene al expresionista austriaco Schiele entre sus joyas. A través de esta colección podemos ver la evolución estilística de Schiele, interrumpida por su temprana muerte a la edad de 28 años, que enfatiza el papel decisivo que ha tenido la obra gráfica de este artista en su aportación a la historia del arte y, en definitiva, a su consolidación internacional.

Desde su producción temprana realizada durante su formación en la Academia de Viena, pasando por aquellas obras en las que la influencia de Gustav Klimt y el Modernismo vienés están más presentes, hasta los trabajos de sus últimos años de ruptura con el naturalismo, con un radical tratamiento del color y nuevos y desconcertantes motivos como el desnudo erótico explícito o los retratos de niños, ‘Egon Schiele ‘es un recorrido único y apasionante por la obra de un artista que ocupa una revolucionaria posición en la historia del arte.

Pese a su corta vida y a los poco más de diez años de actividad artística autónoma (1908-1918), Egon Schiele dejó tras de sí una obra sorprendentemente rica que comprende, sin contar sus cuadernos de bocetos, más de 2.500 obras sobre papel y más de 330 pinturas sobre madera o lienzo.  Al contrario, por ejemplo, que Gustav Klimt (1862-1918), que únicamente hacía dibujos a modo de bocetos o borradores para sus pinturas Schiele da a sus trabajos en papel la categoría de obras de arte. De hecho, sus dibujos constan de una mayor libertad y expresividad que su obra pictórica.

Egon Schiele desarrolló una forma muy personal y característica en la utilización decorativa de las superficies planas o las fluidas líneas ornamentales del estilo de la Secesión vienesa. El expresionista lenguaje corporal, los gestos y la mímica responden a la influencia de la fotografía documental de medicina que documenta la histeria en mujeres, pacientes del doctor Jean-Martin Charcot de La Salpêtrière en París o la inspiración por parte de la fotografía erótica del estudio de Otto Schmidt.

En su obra, el artista austriaco devuelve al desnudo femenino y a otras temáticas como el cuerpo enfermo o la desintegración patológica de la personalidad, un nuevo y diferente protagonismo en el arte. Otras influencias presentes en la obra de Schiele son la Teosofía y el espiritismo, junto a las fotografías de fantasmas como evidencia de la propia mortalidad. Ejemplo de ello son las aureolas blancas que rodean muchas de sus figuras como “luz que emana de los cuerpos”.