El 78,5% del presupuesto para 2012, cifrado en algo más de un millón de euros, del Museo de Art Nouveau y Art Dèco de Salamanca, es decir, la Casa Lis, se cubrirá con los ingresos que genera el centro a través de la venta de productos y de entradas. Será de los pocos que pueden presumir de ser oficialmente solventes, autosuficientes, es decir, capaces de vivir de lo que ofrecen.

En un país y una red industrial en la que la subvención es un fin en sí mismo, resulta interesante ver cómo algunas instituciones sí son capaces de sobrevivir a su propio aire. Reciben ayudas, sí, pero misérrimas al lado de otras bocas que parecen más de fraile. Eso sí, nadie se libra: el Ayuntamiento de Salamanca no juega con lo poco bueno que puede ofrecer al mundo cultural y los recortes de la Casa Lis apenas serán del 5,70% “oficial” respecto a 2011 para el próximo año. Un 43,6% saldrá de la tienda de la Casa Lis y un 22,7% de las entradas. Otro 9,7% partirá de la cafetería que hay en la terraza del museo. Otra propuesta es extender por España la marca de la tienda de la Casa Lis. El Ayuntamiento pretende que se llegue a Santander, San Sebastián y Bilbao para empezar.
La Casa Lis atesora 19 colecciones de artes decorativas de finales del siglo XIX y principios del XX, integradas por más de 2.500 piezas. Éstas se enriquecen con exposiciones temporales de éxito y relevancia, como la titulada ‘Los ballets rusos de Diaguilev’, que puede contemplarse tanto en el centro como en la Hospedería Fonseca de la Universidad de Salamanca hasta el próximo 29 de enero y que ha sido visitada ya por unas 30.000 personas.

