El CSIC, la mayor institución científica de España, pública (por supuesto y por desgracia), se queda sin fondos por los continuos recortes y retrasos en la distribución de los presupuestos por parte del acosado Gobierno central. Así lo refleja una carta a la que han tenido acceso varios medios como lainformación.com.

Una nota remitida a todos sus centros por la secretaría económica de la institución, de largo nombre Consejo Superior de Investigaciones Científica, CSIC para abreviar, asegura que “en los últimos días el Tesoro todavía no ha ingresado las Transferencias Corrientes y de Capital del mes de mayo, ni del mes de junio”. Es parte del contenido de la misiva que reproducen periódicos digitales como el mencionado Lainformación.com, del que reproducimos parte de su contenido.

Como consecuencia, explicitan, y para asegurar el pago de las nóminas, la seguridad social y los impuestos, el organismo ordena paralizar los pagos a contratos de servicios y otros gastos derivados de su actividad. La carta tiene un sentido premonitorio de lo que ocurre antes de un hundimiento financiero: “Esto significa que se paraliza el pago de los contratos de servicio (mantenimientos, vigilancia, limpieza…) y las certificaciones de obra, además de todos los pagos de compra de equipamiento. Igualmente se dejarán de atender los compromisos asumidos a través de convenios y otros instrumentos jurídicos”.

 

La secretaría económica solicita que se paralice cualquier gasto que no vaya estrictamente a nóminas para científicos y personal auxiliar, ya que “los órganos que tienen delegada la competencia no deberían comprometer ningún tipo de gasto, que no sea absolutamente imprescindible”.

La medida se suma a una larga serie de recortes en el CSIC como consecuencia de los recortes en I + D impuestos por el Gobierno para reducir el déficit. Por esa grieta se esfumaron más de 200 millones de euros que se acumularon a los primeros recortes del anterior gobierno de Zapatero.