Pequeñas películas que son en el fondo grandes: ‘Encontrados en NYC’ es un buen ejemplo.
El filme escrito y dirigido por Daniel Zarandieta se presentó en el pasado Festival de Cine Europeo de Sevilla es un buen ejemplo de pequeñas piezas de cine que están hechas con mucha ambición, medios concretos y una idea que da escalofríos: la del cada vez mayor y más evidente exilio económico de muchos ciudadanos, y lo peor, jóvenes. El lema del cartel lo dice todo: “Ya es hora de buscarse una vida”. Da miedo sólo pensarlo, pero es la pura realidad.
Todo gira en torno a tres jóvenes, Rai (Héctor González), Milio (Pablo Sáenz “Tappy”) y Selu (Óscar Ibáñez), que viven estancados en una vida y una sociedad sin mucho futuro. Cuando una mala noticia sobre la hermana del primero llega deciden viajar de improviso a Nueva York, esa NYC cuyo acrónimo es el de esa ciudad que es ya casi la capital del mundo, por cosmopolita y abierta al mundo entero. Una ciudad que, como reza el propio título, encontrarse con alguien es milagroso y perderse lo más lógico y normal. Completan el reparto Sally Greenland y Andrea Dueso y cuenta con canciones de Coke Belda.
Una historia a caballo entre Sevilla y Nueva York que es una crónica social y parcial de esa generación que al enfilar la treintena, o ya dentro de ella hasta la médula, se da cuenta de que el cuento que le habían narrado desde pequeños era una gran mentira, que al final del camino de baldosas amarillas de colegio, instituto, estudios, formación, disciplina y que alimentaba lentamente todo el sistema, la familia e incluso la televisión, resulta que no está el mago de Oz sino una realidad fría, dura, sin salidas y donde el que se queda fuera es poco menos que un lastre. Por eso esta película merece la pena ser vista, porque es un recordatorio de fondo de un mundo que muchos parecen no apreciar.
La génesis fue a finales del año pasado, cuando Daniel Zarandieta, que ya tuvo su propio viaje iniciático, de vida y trabajo en Nueva York, decide plasmar en una película esa extraña desazón que se agarra al estómago y la cabeza de todos los menores de 40 años (o más allá incluso) que ven cómo la crisis sistémica (mucho más que económica a estas alturas) les ha derrumbado a cañonazos sus sueños y planes de vida. La idea, además de criticar la situación, era impulsar un cambio de espíritu: en lugar de esperar que la sociedad te dé lo que quieres, lanzarse al vacío para conseguirlo. O por lo menos, espabilar lo suficiente. Uno de los datos más sobrecogedores del proyecto es que se rodó en apenas 21 días, en dos ciudades tan antagónicas como Sevilla y Nueva York y con un presupuesto de 8.000 euros.
Ficha técnica: Dirección y guión: Dani Zarandieta. Producido por Carmen Simón Rubio, coproducido por Elisa Díaz, Jessica Robinson, Pablo Sáenz y Alex Llana. Fotografía: Antonio Villar (rodaje en Sevilla), Douglas Lennox y Jaime Puerta (rodaje en Nueva York). Ayudante de dirección: Álvaro Parrilla (Sevilla) y Jessica Robinson (Nueva York). Sonido: Fernando J. Monge (Sevilla) y Pablo Díez Casajuana (Nueva York). Montaje: Dani Zarandieta. Postproducción: Fernando J. Monge y Elena Salas.


