TEA tenía otra exposición abierta (una gran retrospectiva) que desvela parte de la creatividad de las islas, y conecta con otro punto alejado de España, Salamanca, donde Pedro Garhel (1952-2005) impartió clases y dejó huella al ser un pionero del videoarte, directamente entroncado con la Movida y con el resurgir del arte contemporáneo en el país. Todo un iniciado del arte multimedia en España cuando en la primera mitad de los setenta, junto con Rosa Galindo, centrara su labor en la investigación de otros modos de expresión que le llevó a la performance y prácticas basadas en el cuerpo como soporte y herramienta de creación. Su retrospectiva, que ya estuvo en 2010 en el DA2 salmantino, viaja, o mejor dicho, regresa a casa hasta el 23 de octubre. Inaugurada el pasado mes de julio en el TEA, es una de las grandes exposiciones originales del centro.

FOTOS: L. C. Prieto

La muestra ‘Pedro Garhel. Retrospectiva’, comisariada por Karin Ohlenschläger, reúne gran parte del universo creativo de este artista al que se le rinde tributo al tiempo que se difunde su trabajo y su particular punto de vista, siempre pegado a los continuos cambios de la sociedad en la que vivió. Y siempre con la tecnología como vara de medir, como una parte incrustada más de nuestra identidad como sujetos. Es decir: le tocó vivir una época en la que humano y técnica se fusionan, y él adoptó el videoarte como mejor herramienta. Horarios: de martes a domingo de 10.00 a 20.00 horas, lunes cerrado. Gratis.