El actor español Tony Leblanc ha fallecido hoy en su domicilio de Villaviciosa de Odón, próximo a Madrid, a los 90 años de edad a consecuencia de un fallo cardiaco; se va uno de los más grandes cómicos de la posguerra española.
El óbito se produjo alrededor de las 16.30 horas y previsiblemente la capilla ardiente se instalará este domingo hacia las 09.00 horas en el Teatro Fernando Fernán Gómez, en Madrid, agregaron las fuentes. La Academia de Cine también ha informado a través de una red social de la muerte de Leblanc. “Nuestro recuerdo a este gran actor y nuestro pésame a su familia y compañeros”, ha indicado.
Ignacio Fernández Sánchez Leblanc, conocido artísticamente como Tony Leblanc, nació en Madrid el 7 de mayo de 1922, y fue uno de los actores de cine más populares de las década de 1950 a 1970. Fue de todo: bailarín, boxeador, futbolista, botones, y finalmente galán de perfil cómico que se hizo omnipresente en la posguerra y que forjó una carrera durante todo el franquismo y la Transición hasta que su llama se apagara en los 80. Luego, ya en este siglo, le recuperó para la causa de la comedia “sucia” Santiago Segura. En total más de 150 películas.
Debutó sobre los escenarios como figurante de Pastora Imperio y Celia Gámez, hasta convertirse en imprescindible en la comedia española, con títulos como Las chicas de la Cruz Roja (1958), Amor bajo cero (1960) y El día de los enamorados (1959), en los que coincidió con Concha Velasco, su más conocida compañera en la pantalla grande. Antes de convertirse en el reconocido actor que fue, Leblanc inició una carrera en el boxeo, donde también triunfó, como El Tigre de Chamberí, al lograr en 1943 el campeonato de Castilla de peso ligero.

LeBlanc con sus dos Goya
Al teatro llegó en 1946 con ‘Las horas inolvidables’, obra a la que siguieron ‘Doña Mariquita de mi corazón’ y’ Cinco minutos nada menos’. Colaboró con la compañía de Ana Mariscal en La maravilla errante (1947) y fue director y primer actor de la compañía de Manuel Paso. Aunque hizo algún que otro papel dramático para el cine, como en ‘Los últimos de Filipinas’ (1944), de Antonio Román, lo suyo fue lo de ejercer de galán cómico, de ahí que hiciera las delicias de los espectadores en cintas como Historias de la televisión (1965), protagonizada junto a Concha Velasco, su pareja cinematográfica por excelencia en filmes como ‘Las chicas de la Cruz Roja’, ‘Amor bajo cero’ o ‘Los tramposos’.
Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes en 2002, Tony Leblanc trabajó en más de 150 largometrajes, pero a mediados de los años 70 decidió alejarse de los escenarios por diversos problemas de salud, que se complicaron con un accidente de coche a mediados de los ochenta que lo dejó incapacitado durante muchos años, tiempo durante el que se dedicó a escribir. Más de dos décadas después, Santiago Segura le recuperó para el cine con la saga ‘Torrente, el brazo tonto de la ley’ (1998), lo que le procuró el Premio Goya al mejor actor de reparto de 1997 tras lograr uno honorífico en 1993. Este galardón revitalizó una carrera que le hizo repetir con Segura en ‘Torrente 2: Misión en Marbella’ (2001), y ‘Torrente 3: El protector’ (2005), dos de las cintas más taquilleras en la historia del cine español.

