El pulso entre el gremio del cine español y el gobierno sigue en pie en toda regla: el segundo dice ahora que el problema es la piratería, no los precios. 

Ni se quieren ni se desean lo mejor, pero lo cierto es que el gobierno español y el sector del cine nacional llevan muchos años de desencuentros que se han traducido en una abierta hostilidad mutua, desde el extinto Ministerio de Cultura (ahora incrustado en el de Educación) al todopoderoso Ministerio de Hacienda que ha subido impuestos de forma salvaje en los últimos años. Con la losa del 21% del IVA se sumó también la falta de una ley de mecenazgo cultural y el recorte de las ayudas al cine, que podrían ser de casi el 50% si se suman los continuos tijeretazos.

Ahora el gobierno ha difundido una nota en la que explica que el verdadero problema ha sido y es la piratería, no los precios de las entradas (responsabilidad en el fondo de la falta de ayudas y la subida de impuestos según la industria del cine). La frase exacta ha sido que “la piratería tiene una repercusión sobre el cine superior a la variación del precio de la entrada, cuya determinación no deja de ser una decisión básicamente empresarial”. Fue Toni Cantó, diputado de UPyD el que hizo la pregunta parlamentaria al ministerio.

El ministro José Ignacio Wert

Según el ministerio dirigido por José Ignacio Wert, “en el precio de la entrada de cine el IVA supone un 21 por ciento” mientras que el 79 % restante “viene determinado por una decisión voluntaria (y ésta es una diferencia fundamental con la piratería), sujeta a los criterios estrictamente empresariales de los agentes de la propia industria”. Eso supone que la responsabilidad final es de los empresarios, no del gobierno, siempre según éste.

Casi en paralelo también el gobierno dio respuesta a otra pregunta más concreta: las ayudas al cine. El Estado asume la realidad, que se han recortado pero que esos cambios han sido generales a muchos otros sectores pero que éstos se han quejado menos, dando a entender que las “pataletas” del cine son desmedidas, algo que ya han remarcado otros miembros del gobierno. La caída del consumo es “generalizada” y no responde a cuestiones concretas en el caso del cine, sino a todos los circuitos cinematográficos, desde EEUU a España.

Todo esto sucede mientras el sector sigue a la espera de los resultados finales de la Comisión del Cine (industria y Gobierno) que estudia las posibilidades del sector para poder sobrevivir a la peor crisis en décadas y que, entre otros asuntos, aborda la posible rebaja del IVA, los incentivos fiscales de una potencial ley de mecenazgo y el nuevo sistema de ayudas públicas.