Poco a poco internet gana espacio en un lugar donde siempre debió estar, ya que fue, en parte, diseñado para eso: las bibliotecas. De los primeros tiempos de las redes militares y universitarias quedó esa idea de digitalizar y salvaguardar el conocimiento. En España no se dieron cuenta de eso hasta hace poco, pero el último informe del INE sobre estadística en bibliotecas arroja un buen dato: en 2010 aún había unos 660 centros que, en 2010, seguían sin tener acceso a Internet. En positivo: el 88,8% de las 6.608 bibliotecas españolas, ya hablan el idioma de la Red.
Las 6.608 bibliotecas del territorio español se dividían en 2010 en una nacional, 4.164 públicas (el 82,4%), 1.898 especializadas, 254 de grupos específicos de usuarios, 283 de instituciones de enseñanza superior y ocho bibliotecas centrales de comunidades autónomas. En 2000 cuatro de cada 10 bibliotecas españolas accedían a Internet, por lo que la cifra se ha más que duplicado en los últimos 10 años. Sigue siendo bastante más baja la estadística que se refiere a los centros que lucen página web: en 2010 era el 34,9% de las bibliotecas españolas. Sus direcciones digitales recibieron 343,23 millones de visitas, lo que supone un 8,8% más respecto al dato anterior, de 2008. Las visitas en persona en cambio se quedaron en 215, 98 millones, lo que significa que cada español acudió de media a una biblioteca 4,7 veces. Por regiones vuelve a repetir el Norte como la tierra prometida: Navarra fue la comunidad con la tasa de visitas más alta (6,9 por habitantes) mientras que muchos de los vecinos de Melilla no acudieron ni una vez a una biblioteca en todo el año, ya que la media de visitas de la ciudad autónoma fue de 0,75.
Préstamos: los centros prestaron 82,15 millones de documentos a lo largo de 2010, o, lo que es lo mismo, cada español tomó prestados 1,6 documentos. La estadística supone un aumento del 10,3% respecto al último estudio, de 2008. Más de seis de cada 10 documentos prestados fueron libros (el 65,3%) y su demanda aumentó en un 12,3% respecto a 2008. Disminuyó en cambio el préstamo de documentos audiovisuales y sonoros, un 4,7% y un 17,6% respectivamente.




