Unidad de acción. La industria cultural española al pleno reclama que el tipo se adapte a la realidad de la UE y pase del 21% actual al 10%.

La Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española ha remitido una carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para exigir un cambio fiscal en el sector cultural. Agrupa a más de 4.000 empresas del sector y 150.000 puestos de trabajo directos. La Unión está compuesta por las siguientes organizaciones: Asociación de Promotores Musicales de España, Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo, Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza, Federación de Empresarios de Cine de España, Confederación de productores audiovisuales españoles, Asociación Española de Orquestas Sinfónicas, Unión de Profesionales y Amigos de las Artes Circenses, Asociación Española de Festivales de Música Clásica, Asociación de Teatros, Festivales Temporadas Líricas, Asociación de Gestores y Técnicos de Cultura de la Comunidad de Madrid, Associació Profesional de Representants, Promotors i Mànagers de Catalunya, Productors Àudiovisuals Federats, Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales de España y Asociación de Salas de Música en Directo de Madrid.

El texto de la carta es el siguiente:

“Señor Presidente, debemos transmitirle una vez más nuestra frustración, indignación y angustiosa preocupación sobre el IVA cultural español, el 21%, el más alto de toda la zona euro.

Las industrias culturales españolas han mantenido una actitud leal y responsable respecto a su Gobierno en la discrepancia constructiva por la asimilación al tipo general del IVA de las entradas de los espectáculos culturales, facilitándole toda la información necesaria sobre sus efectos y poniendo en evidencia las contradicciones que generaba.

Siempre se nos ha afirmado que la presión sobre las cuentas públicas, lo que se ha dado a llamar ‘consolidación fiscal’, obligaba a tomar esta medida aun siendo conscientes del enorme impacto negativo que supone para la cultura, sus empresas, los trabajadores y los espectadores: los ciudadanos; y que, tan pronto como la situación económica iniciase una mínima recuperación, esta medida se revertiría, reinstaurando al tipo de IVA reducido tal como sucede en el resto de países europeos, igualmente comprometidos con la reducción del déficit público. Como es el caso de Grecia, con un 9%, Portugal, con un 13%, o Francia, con un 5%.

Lamentablemente el reciente anuncio de reforma fiscal que se comunica no tiene en cuenta la situación de la cultura, de lo que puede deducirse que la rebaja del IVA no está en la agenda inmediata del Gobierno que usted preside.

Es de común aceptación, para la mayoría de los países de la Unión Europea, que la cultura debe estar sujeta a un impuesto del valor añadido reducido, para facilitar su consumo a todos los ciudadanos, y que genere a las industrias culturales un margen de reinversión que permita el mejor aprovechamiento del talento creativo de cada país.

La subida del IVA que grava el consumo cultural al tipo general vigente en España, desde el mes de setiembre del año 2012, ha tenido cuatro efectos dramáticos sobre el sector cultural español:

  1. Una pérdida constante de público que, dos años después de la medida, puede cifrarse en un 30% de consumidores.
  2. Una drástica disminución de la capacidad de producir nuevos contenidos que se traduce en elevadas cifras de paro y precarización laboral.
  3.  Una pérdida, difícilmente recuperable de tejido empresarial en sectores determinantes para la creación de imaginarios culturales propios como el cine, el teatro y la música.
  4. Cabe añadir, a estos efectos trágicos derivados de la subida del IVA de la cultura, que por el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo se deduce la nula eficacia de una medida tan absurda como involucionista.

El sector cultural español no puede hacer otra cosa que esperar a que el sentido común se imponga. Pero toda espera tiene plazo de caducidad, por lo que advertimos de las consecuencias de esta situación:

  1. La poca sensibilidad cultural del gobierno no solo penaliza con un IVA confiscatorio el modelo actual, sino que fomenta otros canales ilegales de consumo como la piratería u otras formas de economía sumergida, impidiendo una oferta cultural diversa y competitiva en precios.
  2. Se penaliza el talento local y, en consecuencia, nuestra identidad cultural.
  3. La emigración de artistas, técnicos y profesionales de las artes y de la cultura a la búsqueda de posibilidades laborales lejos de ser un sinónimo de éxito, desertiza nuestro potencial industrial y nuestra capacidad para competir en los mercados nacionales e internacionales.

Todo ello tiene múltiples respuestas y diferentes abordajes políticos y técnicos, pero uno de ellos es indiscutible: reducir el tipo impositivo que actualmente grava el consumo final de la cultura y que nos coloca en una posición de extrema debilidad frente al resto de países europeos.

Es por ello que el sector cultural español en pleno, y en su nombre las asociaciones que lo representan, exigimos una vez más al Gobierno Español una inmediata rectificación situando, de nuevo, el tipo de IVA que grava el consumo de la cultura en un porcentaje reducido tal como ocurre en la Unión Europea.

El Gobierno que usted preside tiene la oportunidad de corregir una medida desafortunada que en nada conduce a conseguir los efectos que perseguía, en el contexto de la actual reforma fiscal.

Asimismo queremos informarle que nos reservamos el derecho moral a hacer público en los medios de comunicación, la posición de los responsables de la situación actual, claramente desfavorable para la vida cultural española en relación con otros países de la Comunidad Europea.

Quisiéramos dejar claro en último lugar que las industrias culturales españolas nunca renunciaremos a la reivindicación de un IVA reducido, reclamándola social y políticamente en tantos foros como sea posible y necesario, favoreciendo y apoyando las constantes contradicciones que la situación actual genera en Instituciones gobernadas por su partido así como en la posición política de sus dirigentes electos”.

IVA y recortes culturales copia