El legado de Miguel Hernández llegará este martes a la provincia de Jaén, donde quedará instalado tanto en la capital, para su estudio, como en Quesada (localidad natal de la esposa del poeta, Josefina Manresa), donde se ubicará la parte expositiva.
Ha sido la Diputación de Jaén la que ha informado de que se ha firmado ya el protocolo con los familiares herederos del autor. Llegará mañana a las 11.00 horas al Palacio Provincial. La parte expositiva estará instalada en Quesada, en las inmediaciones del Museo Zabaleta, y el resto para su estudio estará en el Instituto de Estudios Giennenses (IEG). El legado que había permanecido en Elche (Alicante) desde hace 26 años y a cuyo Ayuntamiento los herederos reclaman cerca de 1,5 millones de euros por la rescisión unilateral del acuerdo firmado en 2010 para su tratamiento y difusión.
Los herederos de Miguel Hernández anunciaron el pasado mes de junio que se planteaban trasladar los 5.000 documentos, manuscritos y objetos personales del poeta al municipio de Quesada. La nuera del escritor, Lucía Izquierdo, que la población jienense, de unos 6.000 habitantes, había diseñado un proyecto cultural «ambicioso» que incluye un museo dedicado al poeta y a su mujer.
Mientras tanto, tal y como confirmaba el pasado junio la nuera del poeta, Lucía Izquierdo, se trabajaba en un nuevo proyecto cultural en la provincia jiennense en el marco de una “apuesta fortísima e ilusionante” que este martes dará un paso adelante fundamental con su traslado y la firma del protocolo con la Diputación. En cualquier caso, no es éste el único asunto que une a ambas partes, ya que esta Administración anunció el pasado 23 de febrero que Jaén contaría con un himno oficial, cuya letra será el poema ‘Andaluces de Jaén’.
Josefina Manresa nació en enero de 1916 en esta ciudad jienense, si bien el traslado de su padre, agente de la Guardia Civil, a Orihuela hizo que pasara su juventud en esta ciudad alicantina, donde conoció al poeta. Con Miguel Hernández contrajo matrimonio civil en marzo de 1937, y con el poeta tuvo sus dos hijos, Manuel Ramón y Manuel Miguel, el primero falleció a los diez meses de vida y el segundo en 1984.


