El coste total del tratamiento del accidente de Fukushima, incluyendo la descontaminación y la indemnización a las víctimas, superará los 100.000 millones de euros según los responsables de la central destruida por el tsunami de marzo de 2011.

Todo surge de unas declaraciones de Kazuhiko Shimokobe, presidente de Tepco, empresa dueña de la central nuclear. La cantidad inicial prevista era de 50.000 millones de euros, pero Shimokobe aseguró que “tenemos que discutir con el Gobierno para lograr un acuerdo”. No sólo se trata de la limpieza en la zona y la central, sino también de las indemnizaciones a los habitantes de esta prefectura japonesa que se ha convertido en zona muerta y en cuarentena indefinida, que no volverá a ser la misma quizás en cientos de años.

La Compañía Eléctrica de Tokio planea solicitar al Gobierno de Japón que asuma parte de los costes de la descontaminación radiactiva de la costa occidental. Al parecer, la compañía eléctrica incluirá la petición en el plan de gestión que presentará en las próximas horas para el periodo 2013-2014, argumentando que el coste es excesivamente elevado para una empresa privada. La cifra no bajaría de 90.000 millones y se acercaría peligrosamente a los 100.000.

Para llevar a cabo las tareas de descontaminación radiactiva, la compañía eléctrica abrirá una oficina en la prefectura de Fukushima y trasladará allí a más de 4.000 trabajadores. Con el planteamiento actual, el Gobierno de Japón financiaría los gastos de Tepco para garantizar la recuperación de Fukushima y la compensación a los damnificados, pero después repercutiría el coste a la compañía eléctrica.