Poco a poco parece que el gremio del cine español, al menos antes del tajo del IVA al 21%, parecía dispuesto a probar con los géneros. Uno muy usado en otros países: la comedia de terror. Estreno esta semana de ‘Lobos de Arga’.

Al frente tres actores habituales de la comedia: Gorka Otxoa, surgido de la cantera vasca de ‘Vaya Semanita’, Carlos Areces, que vio la luz desde ‘Muchachada Nui’ y Secun de la Rosa, habitual de las sitcom españolas como ‘Aída’. Dirigidos por Juan Martínez Moreno, que también firma el guión, ‘Lobos de Arga’ regresa al territorio más mítico de España, Galicia, y explota a conciencia las leyendas sobre los licántropos y la profunda cultura rural de la esquina ibérica con más tendencia a la fantasía.

No es una mala idea explotar al máximo los recursos en tiempos de crisis: tendrá buen tirón en taquilla, y en su primer fin de semana ha registrado una buena entrada. Este tipo de películas, siempre sospechosas a ojos de la casta de críticos españoles (desde las torres de marfil del arte aceptable no se ven los detalles), son las que lubrican el ya depauperado cine español, las que tiran del público antes de que el IVA al 21% mate el sector a finales de año.


Sinopsis: En el año 1910, en el pequeño pueblo de Arga (Galicia), una terrible maldición cae sobre la malvada marquesa de Mariño y su hijo, convirtiéndole en hombre lobo en su décimo cumpleaños. Cien años después, Tomás, un escritor fracasado y último descendiente varón de los Mariño, regresa al pueblo convencido de que van a nombrarle hijo adoptivo. Sin embargo, lo que en realidad piensan los vecinos es sacrificarle para acabar con el reinado de terror del hombre lobo. De no llevarse a cabo el sacrificio, caerá sobre Arga una maldición de terribles consecuencias.