Según el ‘Diccionario visual de arquitectura’ de Francis D.K. Ching, ‘Ma’ es un término japonés que podría traducirse como vacío, intervalo o pausa en el espacio y el tiempo.

Es decir, que Ma sería una punto inerte en el todo. El tiempo y el espacio son indivisibles; el espacio vacío es tan importante como el espacio que se llena; el vacío interactúa con la sustancia y le da forma. El concepto de Ma puede referirse a los vacíos en una escultura, a los intervalos espaciales en arquitectura, al silencio entre las notas de una canción o a las pausas en la pronunciación de una frase, según el mismo diccionario. La exposición ‘Ma (espai en blanc)’ de Agnès WO aborda ese concepto en La Xina ART de Barcelona desde el 6 de septiembre al 11 de octubre.

Agnès WO es arquitecta por la ETSAB-UPC (2002) y Técnica Superior en Artes Plásticas y Diseño en joyería artística por la Escola Massana (2005). Actualmente es profesora de proyectos de joyería contemporánea en la Escola d’Art i Superior de Disseny «Llotja», donde también coordina el departamento de joyería. Ha expuesto y vendido sus colecciones en la TATE Modern de Londres, el Museo Guggenheim de Bilbao, el Centro de Arte CaixaForum y La Pedrera de Barcelona, entre otros.

Marta Rojals que aborda la exposición en la web de La Xina ART, define muy bien el contenido de Ma y su desarrollo por parte de su autor. La exposición se realiza en colaboración con los arquitectos Clara de Solà-Morales y Eduardo Cadaval para crear el soporte de las joyas seleccionadas. Así, según sus palabras, el visitante “podrá recorrer un espacio pensado para que las piezas se expresen con toda su elocuencia plástica, en conexión íntima con el espectador. El ojo del visitante podrá descansar en el detalle de cada pieza, en la expresión de la textura y del material domesticado. Descubrirá en ellas lo que las une y, también, aquello que las distingue y marca su evolución. Y así, leyéndolas de una en una, el observador se impregnará del vocabulario de la artista, del lenguaje del vacío y el lleno que Agnès WO pone en tensión y en equilibrio, magistralmente sostenidos en el blanco”.

El origen de la exposición es en el color blanco como materia prima. Al contrario de lo que nos empuja a pensar el instinto, que el vacío es la ausencia de cualquier emisión de onda que conforma el color (el negro), aquí es el blanco la materia primigenia con la que poder crear. Según Rojals el blanco es el “vocabulario básico y etéreo, aliado de la luz, articulable como se articula una frase, una melodía, una estructura. El color no-color es presencia y es ausencia sobre el material físico: es la tensión que sostiene la textura y la forma de una joya, pero también la envolvente efímera que atrapa el vacío y lo hace partícipe de la pieza final”.

El proceso de creación se hace a partir de la arquitectura, ya que Agnès WO lo es: extrae el espacio necesario para “conducirlo por donde ella quiere”. Rojals apunta que manipula la escala y adapta la creación a la anatomía humana: “Descontextualizando el material, lo transporta a una esfera imprevisible. El mimbre salvaje se convierte en porcelana delicada; los residuos de cerámica se convierten en un ingrediente naturalizado, como un esqueleto de coral […], el papel se repliega en sí misma y toma cuerpo, o se deshilacha para enjaular el aire con complejas celosías orgánicas. La artista también experimenta con materiales no convencionales, todos ellos llenos de blanco: resina, silicona, parafina, algodón…, que manipula y libera de sus límites para ofrecerles una vida inesperada”.