En breve se inaugurará una exposición a la que dedicamos la sección de Arte del número de junio. Los medios de comunicación de masas se ponen en marcha para alabar la que será quizás le exposición del verano en Madrid. Por el gran maestro que marcó su camino. Reproducimos una parte del reportaje, la inicial. Para leerlo entero, aquí.

Entre el 28 de este mismo mes de junio y el 25 de septiembre el museo con mayor capacidad para cambiar y generar exposiciones, habida cuenta de los virajes que hace para exhibir sus obras o las de otros, Antonio López ocupará las salas de exposición temporal del Thyssen-Bornemisza madrileño. Una completa representación de la obra del artista español, un manchego universal de Tomelloso que vio la luz en el peor año del siglo para España, 1936, y que desde entonces se ha mostrado como el gran maestro de un estilo arrinconado en Europa y recuperado por los norteamericanos, a su manera. Incluirá tanto óleos como dibujos y esculturas, de algunos de sus temas más habituales, como son los interiores domésticos, la figura humana, paisajes y vistas urbanas, principalmente de Madrid, o sus composiciones frutales. Antonio López busca entre la realidad que le rodea aquellos aspectos cotidianos susceptibles de ser retratados en su obra, y lo hace con una elaboración lenta y meditada, masticando los detalles, buscando captar la esencia de aquello que quiere representar. No creando referencias nuevas entre el espectador y lo representado, sino siendo un fiel espejo. Eso es Antonio López, el mundo en el espejo.

Fotografía de Gorka Lejarcegi para ‘El País’, de Antonio López durante la instalación de la exposición.