Tres segundos, el tiempo que tarda la luz en viajar 300.000 km, el tiempo que dura un disparo, una lágrima, un SMS, una explosión… La obra de Mathieu narra la historia de una ciudad, de su cotidianidad contada desde el punto de vista de un fotón.

El autor francés nos ofrece una versión de su novela gráfica en formato digital, donde podemos reproducir en pocos segundos toda la secuencia narrativa mediante la técnica del
reflejo. Por la compra del ejemplar físico, se podrá acceder a una página web creada
específicamente para ver la versión digital de esta magnífica y original obra. Sale a la venta el 29 de marzo (17 euros). 

Sobre el autor: Marc-Antoine Mathieu nació en 1959 y vive cerca de Angers, donde estudió Bellas Artes. Publica por primera vez en 1986 en varios periódicos y revistas como Fuera de la ley y bocadillos.. Posteriormente trabajó en una agencia de diseño gráfico (Lom-Agencia de Lucie), especializada en la creación de exposiciones, entre las que destacan Dios Salve a los tebeos en Angoulême (1990), Opera Burbujas (1991) en la Grande Halle de la Villete. Más recientemente, en Angoulême en 2000, produjo una retrospectiva de la obra magnífica de Giraud.

En 1990 publicó El origen con Delcourt, el primer volumen de su serie Corentin Julius Acquefacques, prisionero de los sueños. Encontramos en este álbum la atmósfera en blanco y negro de la película Brazil, de Terry Gillian. Con este álbum, Mathieu demostró ser un destacado diseñador gráfico y un excelente narrador. Este álbum resultó muy bien acogido, se le concedió el Premio Revelación en Angoulême en 1991. Cuatro volúmenes adicionales fueron añadidos a la serie: El Qu…, El proceso (mejor guión en Angoulême 1994), El principio del fin y La cuarta dimensión 2.333.

  •  Marc-Antoine Mathieu recibió también el premio al Mejor Álbum por El Dibujo en el Festival de Sierre 2001. Mathieu continúa innovando siempre con el proceso creativo que le caracteriza, ofreciendo a sus seguidores su talento. Mathieu publicó además con Sins entido Dios en persona, que resultó Gran Premio de la Crítica ACBD 2010.