Un informe que se publicará próximamente sobre propiedad intelectual propondrá al Gobierno británico crear una bolsa de derechos digitales, según adelanta el Financial Times. Se trata de una de las primeras iniciativas de este tipo, destinada a abrir el ultraprotegido mercado de la creción de autor, blindada por completo por la persecución de la piratería.

Ese paso convertiría al Reino Unido en un nudo global para las compañías de contenido digital más innovadoras en sectores como el musical, el cinematográfico o los videojuegos, señala el informe. Aunque las pequeñas empresas de nuevas tecnologías se felicitarían seguramente de una bolsa de ese tipo, los estudios cinematográficos, los sellos discográficos y otros propietarios actuales de contenidos podrían mostrarse reacios a poner sus fondos a disposición de una bolsa digital y que no tuvieran beneficios constantes por es cesión. El impulsor de la idea fue el propio primer ministro británico, David Cameron, según el cual Google no habría podido nacer en el Reino Unido porque el actual régimen de Internet representa un obstáculo para los elementos más emprendedores en ese campo.

Los beneficios para los creadores de contenidos que tendría esa bolsa serían mejor acceso a los mercados, un puntual registro de los derechos de propiedad y un mejor entendimiento de las condiciones bajo las cuales se otorgarían las licencias, señala el informe en cuestión.

Algunas empresas emergentes del sector digital como Spotify y Last.fm, llevan tiempo quejándose de las dificultades de conseguir derechos para la distribución en línea de música o películas. La actual confusión sobre las leyes que regulan el ‘copyright’ y la lucha contra la llamada ‘piratería en la Red’ han llevado a soluciones inéditas como la decisión de la banda de rock Radiohead de vender directamente sus álbumes como descargas digitales.