Rafael Azcona: guionista, novelista, showman literario y todo un personaje. Sus memorias podrían ser una buena piedra de toque para aprendices de todo lo anterior. La editorial Pepitas de Calabaza publica la tercera edición de ‘Memorias de un señor bajito’ (11 euros). 

A través del recuerdo algo satírico y paródico de la España de la década de los 50 y de los textos publicados en la mítica revista ‘La codorniz’, estas memorias picarescas son la mejor síntesis de su obra escrita y de su particular punto de vista socarrón que impregnó casi todo el cine que vivía al margen de la ley (o bailando sobre ella) de la posguerra.

Rafael Azcona recogió, a petición Mario Lacruz, director de la Enciclopedia Pulga (Ediciones G. P.), una serie de textos publicados por primera vez en la revista. Relatan la peripecia vital de Juliano Fernández, hombre normal donde los haya, al que le ocurren cosas normales y al que no dejan de cruzársele en el camino fenómenos paranormales. Así conoceremos los cuidados que este peculiar pícaro de posguerra, le brindó a su abuelo, sus incursiones en el mundo de la economía, sus cursos de enseñanza por correo urgente, cómo consiguió la Cruz del Mérito Agrícola, en qué consistió su labor de Inspector de Tontos de Pueblo, lo que le depararon sus agridulces noviazgos o cómo la carrera laboral de este antihéroe lírico y bufonesco cristalizó en una seria aversión al trabajo.