La Feria del Libro de Madrid cerró este fin de semana con una caída en ventas del 19% respecto a 2011. En total se facturaron 6,5 millones de euros en ventas.
Más que a un cambio de modelo del libro, tal y como lo cantan ya muchos, se trata de un coletazo más de una crisis que se ha unido al libro digital. Sin embargo, este segmento del mercado no ha crecido tanto como se esperaba, así que no sirve de excusa. Pero sí la crisis económica general. Simplemente, no hay tanto dinero.
“La Feria del Libro arroja unos datos que confirman la tendencia que durante este año ha seguido el sector, con una bajada importante en las ventas”, dijo a los medios Pilar Gallego, presidenta de la Feria del Libro. A pesar de la bajada en las ventas, la organización ha subrayado la gran afluencia de público que ha tenido esta 71ª edición de la Feria. Es decir, muchas visitas pero sólo para el “estoy mirando”.
En la misma comparecencia, el director de la feria aseguró que “el público sigue siendo fiel a la Feria, la afluencia de visitantes no ha bajado; sin embargo, los compradores han sido más selectivos, han comprado menos, puesto que la Feria no ha podido salvarse de una crisis que azota a todos”. A pesar del bajón en ventas la feria sigue siendo la pieza maestra del balance de ventas del sector en España, que se suma a todas las ferias y días del libro que hay en España anualmente.

Otra parte importante para hacer de salvavidas es la permanencia de patronos y patrocinadores como el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, así como el Banco Sabadell y Mapfre en el campo privado. En la 71ª edición de la Feria del Libro de Madrid han participado 425 expositores, 22 menos que el año pasado, de los que 52 son librerías generales, 66 librerías especializadas, 272 editoriales, 11 distribuidores y 24 organismos oficiales. Todos ellos distribuidos en 356 casetas, 7 más que el año pasado, que hacen de esta feria una gran librería al aire libre, con un total de 12 kilómetros de estanterías de libros.
La Feria del Libro de Madrid es una actividad organizada por la Asociación de Empresarios del Comercio del Libro de Madrid (Gremio de Libreros de Madrid), la Asociación de Editores de Madrid y la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Editores. Industria, libreros y lectores se juntan en esos días del año para que el Parque del Retiro u otros espacios se conviertan en la gran fiesta necesaria para poder dar vida y fuerzas al sector.


