Y ya van dos. Noemí Sabugal, leonesa montañesa, cerró anoche el círculo del premio Felipe Trigo de Novela ganándolo en la 31ª edición de este premio con la novela negra ‘Al Acecho’. No hay que olvidar que ya fue finalista el año pasado con ‘El asesinato de Sócrates’. Y tampoco que Sabugal ha sido colaboradora en varias ocasiones de este mismo portal y revista El Corso. Al menos sabemos elegir.
Ganó con ‘Al Acecho’, una novela negra de difícil construcción por el escenario: un serie de asesinatos de adolescentes en los meses previos y posteriores al inicio de la Guerra Civil en Madrid. Sabugal fue la misma que en la entrevista en esta revista, en el mes de julio dijo la frase que marca la portada: “Se escribe con las tripas”. Sobre el premio (dotado con 20.000 euros) lo ha valorado por el momento que vive el país y la cultural: “Estoy muy satisfecha y contenta de recibir este premio, y sobre todo valoro la importancia que tiene este año en el que ha tenido sus dificultades económicas y sin embargo los organizadores han querido llevarlo a cabo y apostar por la cultura y un premio importante para cualquier escritor que está empezando”.
La novela queda marcada, además, por que se trata “de un momento muy duro y difícil de la historia de España en la que cada uno se puede situar y preguntarse qué podría haber hecho en esas circunstancias, que es la clave del personaje, la dificultad de comprometerse con los otros”. En ‘Al Acecho’ queda claro que uno de los pilares de su estilo es la construcción de los personajes, “es una de mis obsesiones y una de las partes fundamentales del libro. Me interesan que los personajes lleguen al lector y que sean comprensibles. Es una preocupación importante a la hora de escribir”.
Sabugal, natural de Santa Lucía de Gordón (León), vive actualmente en Ponferrada y ha desarrollado su carrera periodística en esta provincia, con etapas en ‘El Mundo’ e ‘Interviú’ en Madrid y luego en ‘La Crónica de León’ y ‘Diario de León’. También fue Premio de Periodismo de Castilla y León ‘Cossío’ por un reportaje sobre el impacto de la inmigración en un barrio de León.
Los ganadores de este certamen, organizado por el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena (Badajoz), se dieron a conocer anoche en el transcurso de una velada cultural celebrada en esta localidad por un jurado presidido por la escritora Inmaculada Chacón. El de narración corta fue para el uruguayo Bernardo Pilati. ‘Al acecho’ es, en opinión de la presidenta de Inmaculada Chacón, “una obra de estilo muy firme, muy bien dibujado, con una trama argumental sorprendente, con unos personajes extraordinariamente bien construidos”. Un total de once novelas y doce narraciones cortas habían llegado a la final de esta XXXI edición del Premio Literario Felipe Trigo, tras ser seleccionadas por la comisión lectora del certamen entre los 298 trabajos presentados inicialmente.



