La diputada de UPyD Irene Lozano sugirió ayer que el Instituto Cervantes se convierta en la gran herramienta de promoción exterior de España, y que pase a depender de las áreas de Educación y Cultura.
Además de conseguir cierto ahorro y más coordinación, la idea supone aglutinar todos los demás órganos y programas encargados de promover la Acción Cultural Exterior de España. Según UPyD que la institución dependa de más de un ministerio es un lastre y un foco de caos en muchas decisiones. Y para gestionar la marca España es fundamental crear una gran base de trabajo que ahora mismo no funciona.
A juicio de Lozano, al concentrar toda la acción cultural española en el exterior se lograría “una mayor coherencia de estas políticas y una mejora del mensaje que como país pretendemos enviar al mundo”. Se evitarían, además, “duplicidades y gastos superfluos o redundantes” en los diversos programas, órganos y centros que coexisten en la actualidad. La diputada citó la experiencia de otros países europeos, donde se hace un efecto embudo en el que todo el trabajo exterior pasa por un solo punto e institución.
“El Cervantes es el máximo exponente de la cultura española en el exterior”, subrayó. En este sentido, la diputada argumentó que “la cultura es una importante carta de presentación a nivel internacional y, como tal, es necesario cuidarla y fomentarla”. “La capacidad de nuestro país de influir, de ejercer eso que se llama ‘soft power’ sólo puede llegar a través de la lengua y la cultura”, concluyó.


