Raphael es cabeza de cartel del Sonorama mientras que Primavera Sound da el campanazo combinando mitos de los 90 con lo mejor que se puede tener en una España doblada por la crisis.

Dos festivales clave de España, muy ligados a la fiebre que barrió España y que creó esa cosa tan rara llamada “turismo de festivales” y sus consecuencias en años anteriores y que, en el caso de Sonorama, buscan efecto al contratar a Raphael. Porque el movimiento publicitario de los organizadores del festival indie burgalés es un órdago a tener en cuenta.

Frente a este gancho popular el Primavera Sound (29, 30 y 31 de mayo) pone a otro veterano, Caetano Veloso, que se suma a los ya conocidos Pixies, Arcade Fire y Milk Hotel. Se completa con bandas como Queens of the Stone Age (QOTSA), Mogwai, The National, Nine Inch Nails, Caetano Veloso, Slowdive y Disclosure son parte del paqueta de música que ha preparado el Primavera Sound, que se ha valido de una película para desvelar parte del cartel de esta edición, muy en la línea de lo que se ha hecho estos últimos años, ‘Line-up’. Las entradas y bonos ya están a la venta.

Aparecen también Laurent Garnier, Temples, Foals, Chvrched, Darkside (Nicolas Jaar), Lee Ranaldo and The Dust, Haim, Cut Copy, Metronomy, Ty Segall, Volcano Choir, Body/Head, The Julie Ruin (nuevo grupo de Kathleen Hanna), Pick Up, Superchunk, Svper, Dum Dum Girls, Drive-By Truckers y Midlake. El festival mantiene a su gran patrocinador que tanta liquidez ha inyectado para mantenerlo (Heineken).

Sorpresa, sorpresa

Cuesta trabajo entender por qué los organizadores de Sonorama han contratado de cabeza de cartel a Raphael, tan legendario como en las antípodas de lo que ha sido este festival. Cuesta también trabajo entender por qué para llamar la atención se han prestado a hacer el juego a esa corriente kitsch que asimila a la cultura pop los iconos de la posguerra española. A fin de cuentas Raphael fue contemporáneo del desarrollo del pop como fuerza musical y artística.

Pero que un festival indie como Sonorama Ribera (del 13 al 16 de agosto en Aranda de Duero) haya elegido al veteranísimo cantante, con 60 álbumes y que debutó en un lejanísimo 1960, sigue siendo una bizarrada. No por la antigua definición de bizarro (caballeroso y honorable), sino por la más contemporánea: extraño, raro, freak incluso. Pero ha sido un golpe publicitario que ha puesto al festival un poco más en los medios, hasta ser una de las noticias más veces compartida en internet cuando se publicó a principios de semana.

Ya el año pasado la organización empezó esta deriva de marketing de impacto: nada menos que Loquillo fue el que abrió el festival, y aunque resultó extraño el señor Sanz no deja de ser uno de los nombres propios de la música española del último cuarto de siglo XX, pero quizás más cercano a lo que es un festival. Raphael no estará sólo, también figuran en el cartel Nacho Vegas, Iván Ferreiro, Grises, Izal, La M.O.D.A., Parade, El Columpio Asesino, De Pedro, Doble Pletina, Elefantes, Exsonvaldes, León Benavente, Second y We Are Standart.

El cantante jienense ha conseguido 330 discos de oro, 50 de platino y uno de uranio por ventas superiores a los 50 millones de ejemplares, además de una interminable relación de galardones, pero nunca había siquiera participado en algo parecido a Sonorama. Porque es que no hay que olvidar que Raphael tiene 70 años (podría ser abuelo de la mayoría de los músicos que van a compartir escenario con él) y que tiene muy reciente un recopilatorio de su vida, ‘Mi gran noche’.

Cartel del Primavera Sound 2014