La comunidad de acérrimos fans de los Monty Python están de enohrabuena: en su 40º aniversario la mítica ‘The Holy Grail’ (‘Los caballeros de la mesa cuadrada’) verá la luz en DVD, Blu-Ray y mañana se estrenará en 16 salas de Cinesa por toda España.

Apunten: mañana 20 de octubre será el día para que en 16 salas de la cadena Cinesa se pueda ver, a las 20.00 horas, un pase exclusivo de ‘Los caballeros de la mesa cuadrada’, título en español de la legendaria película de los Monty Python ‘The Holy Grail’. Todo lo que se pueda decir de este filme ya está dicho: fue la piedra angular de la segunda vida, cinematográfica, de este grupo británico que sentó las bases del humor surrealista y posmoderno en nuestra época. Después de triunfar en la BBC, el grupo saltó al cine con varias películas, y ésta, parcialmente financiada por amigos y casi de incógnito, fue la primera gran demostración de genio en pantalla grande.

Dirigida por Terry Gilliam (el único norteamericano del grupo) y Terry Jones y protagonizada por el segundo y por el resto de miembros del grupo, ‘Los caballeros de la mesa cuadrada’ relata las aventuras del Rey Arturo y de sus fieles caballeros en su búsqueda del Santo Grial, una misión que les ha sido encomendada por Dios en persona en una de sus más famosas encarnaciones, un viejo barbudo al estilo gráfico de los Python. Todo lo demás es un compendio satírico, surrealista, inteligente y mordaz del universo medieval, desde el Caballero Negro a las pruebas de Fe pasando por un pequeño número musical a la mejor broma de la Historia (dicen sus fans), la del Conejo de Troya.

La película fue una inversión mínima que consiguió una aplauso de la crítica y el fervor del público británico primero (que ya se habían acostumbrado a su humor en la BBC) y mundial después. Es un filme de culto que por muchos años que pasen ha conseguido mantener su esencia activa, quizás no tanto como la película tótem del grupo (‘La vida de Brian’). Los fans españoles podrán ver ‘Los caballeros de la mesa cuadrada’ en las salas de Cinesa de: Madrid (Las Rozas Heron City, Proyecciones, Manoteras, Méndez Álvaro); Barcelona (Diagonal, Diagonal Mar, Heron City Barcelona); Terrassa (Parc Vallès); Mataró (Mataró Parc); Palma de Mallorca (Festival Park); Santander (Bahía Santander); Vizcaya (Artea); Santiago de Compostela (As Cancelas); Murcia (Nueva Condomina); Oviedo (Parque Principado); y Zaragoza (Puerto Venecia).

Pero no es lo único nuevo. Terry Gilliam ha decidido incluir en la reedición de la película en DVD y Blu-Ray parte del material que se quedó fuera del filme en la sala de montaje. A fin de cuentas es uno de los directores y ha incluido muchas bromas de animación, un aliciente muy bueno para esta fiesta por los 40 años. Gilliam no era la cara más famosa de los Monty Python, pero fue vital: además de dirigir la mayoría de películas es el creador gráfico y visual del estilo del grupo, una de sus señas de identidad. Sus animaciones ejercían de cortinillas entre bloques en los shows del grupo e incluso en las películas.

Gilliam fue uno de los fundadores de un estilo cómico falsamente naïf y simbolista muy peculiar; la famosa técnica de “live-action” fue siempre uno de sus trucos, y lo explotó a fondo en todas sus películas de aquella época. Entre el material que realizó para ese filme en concreto figuran montajes sobre caracoles y la música de Neil Innes, presente en muchos trabajos de los Monty Python. Las escenas de animación están inspiradas en un libro titulado ‘La Ilustraciones de los Márgenes de los Manuscritos Medievales’. También hay mucho material de montaje, como prolongaciones de escenas con los personajes del filme que quedaron fuera para no alargarlo.

Para no iniciados: ¿quiénes fueron los Monty Python?

Vaya por delante que ya se han retirado, y que el regreso fugaz que hicieron el año pasado en Gran Bretaña fue eso, una forma de decir “hola” y “adiós”. Para mucha gente que incluso vivió aquellos extraños años 70 los Monty Python son algo minoritario, pero no lo son y su influencia es decisiva. Hoy son ya jubilados y ancianos: Terry Jones, John Cleese, Michael Palin, Eric Idle y Terry Gilliam sacando punta a su herencia y con un par (quizás) de gags nuevos. Y en la memoria, siempre, George Chapman, fallecido hace ya tantos años que es un mito en sí mismo. Su influencia es arrolladora en la cultura anglosajona, y por definición en la mundial; frases, lugares comunes e incluso vocabulario pasó de sus cabezas a nuestras vidas. Más incluso que muchas bandas de música, clásicos del cine o libros.

Entre los 60 y los 80 germinó una idea: reírse con inteligencia, o mejor dicho, exportar el humor británico y refinarlo hasta hacerlo un hito histórico en la televisión (‘Monty Python’s Flying Circus’) y el cine (‘Los caballeros de la mesa cuadrada’, ‘La vida de Brian’, ‘El sentido de la vida’, por poner tres ejemplos). Fueron un punto y aparte, quizás una de las últimas grandes aportaciones culturales de Inglaterra al mundo y la coronación de un particular estilo audiovisual y teatral británico que hizo escuela. El sexteto original juntó a cinco cachorros acunados en las universidades de Oxford y Cambridge más un bicho raro de Minneapolis, Terry Gilliam, el único americano, el más discreto en escena pero el que definió el método visual pythonesque que todos conocemos.

Los Monty Python empezaron su propia leyenda en 1969 cuando la BBC emitió el primer episodio de ‘Monty Python’s Flying Circus’, que duraría hasta 1974 y donde se convirtieron en un referente de éxito televisivo. Fueron los años del surrealismo absurdo absoluto, los del sketch del loro muerto, el Ministerio de los Andares Tontos, el alpinista de visión doble, la clase de autodefensa personal contra bananas y el del diccionario húngaro trucado… una lista tan larga como fans posee el grupo. Lo que vino después fue el éxito en el cine, donde reunieron primero lo mejor de esta serie en ‘And now something completely different’ en 1971 (en España fue traducida estúpidamente por ‘Se armó la gorda’), y después iniciaron su particular apostolado irreverente: en 1975 estrenaron ‘Monty Python and the Holy Grail’ (aquí ‘Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores’); en 1979 llegaría la más polémica de todas, ‘La vida de Brian’, una versión hilarante de un falso Jesús que va en paralelo al verdadero.

Los Monty Python hoy: Michael Palin, Eric Idle, Terry Jones, Terry Gilliam y John Cleese

Finalmente, en 1983, llegaría la última de las películas que hicieron juntos: ‘El sentido de la vida’, dirigida por Terry Jones y que a modo de libro por capítulos recrean su visión de la vida y diferentes conceptos, desde el racismo al catolicismo, la sexualidad y los americanos. Recibió el premio especial de Cannes y ya no volverían a juntarse más. Algunos, por parejas o tríos, sí que lo hicieron, como en ‘Los Señores del Tiempo’ o ‘Un pez llamado Wanda’, pero poco más. Algunos, como Eric Idle, recuperaron parte del legado con musicales como ‘Spamalot’ o con la versión en formato de oratorio cómico en Covent Garden de ‘La vida de Brian’.

Después cada uno remó en solitario: John Cleese se hizo actor a medio camino entre Londres y California, con más o menos éxito pero que ha terminado de secundario de lujo y poco más. Terry Jones se zambulló en su vida de escritor y como guionista de documentales para la BBC sobre Historia, algo parecido a lo que hizo Michael Palin con los viajes y especiales para la televisión británica, además de juntarse con Cleese en esa maravilla que es ‘Un pez llamado Wanda’. Eric Idle, como todo buen músico además de actor, sacó adelante su otra faceta y se volcó en el teatro británico y americano (recientemente se mudó por temporadas a EEUU) y fue el compositor que dio vida a ‘Spamalot’. Y finalmente Gilliam, con una carrera como director encomiable (‘Miedo y asco en Las Vegas’, ‘Brazil’, ‘Doce Monos’, ‘Las aventuras del Barón Munchausen’…) que no ha dejado de nadar a contracorriente pero que siempre será aquel sexto raro Monty Python que comía plátanos a velocidad de vértigo.