Además de ahorrarnos dinero y espacio de memoria, el sistema de la nube en la red logra la interconectividad completa y supondrá un negocio de cientos de miles de millones de euros en tres años.

 

Por Marcos Gil

En las nubes. El futuro estará en las nubes: en realidad una metáfora para hablar de grandes bolsas virtuales de datos en la red que eliminarán por completo la necesidad de memoria en los ordenadores y dispositivos. Simplemente ya no habrá nada parecido, sólo terminales domésticos desde los que poder trabajar con nuestros archivos, que en lugar de reposar en un CPU normal estarán en la red, blindados, y a nuestra disposición desde portátiles, fijos, tabletas o teléfonos móviles.

A grandes rasgos esto es el iCloud, presentado oficialmente por Apple el 6 de junio del año pasado y que tiene pinta de ser ya un recurso universal después de ser adaptado a los diferentes sistemas. El servicio permite a los usuarios almacenar datos, como archivos de música en servidores remotos para descargar en múltiples dispositivos como iPhones, iPods, iPads y las computadoras personales que funcionen con Mac OS X (Lion o mas reciente) o Windows de Microsoft (Windows Vista o mas reciente).

No es el futuro, al menos en los sistemas de Apple y Microsoft ya es una realidad utilizable por los usuarios. De esta forma se consiguen dos cosas: ordenadores más rápidos y con menos lastre por tener que generar memoria y la interconectividad total entre el teléfono y el resto de dispositivos. Es sencillo: hacemos una foto, la subimos a la nube y será inmediatamente accesible desde la otra punta del planeta en otro móvil o en una tableta u ordenador. Imaginen un fotógrafo periodístico que hace fotografías de una huelga en Australia; al subirlas a la nube en la red los redactores podrán copiarla para su uso en un ordenador en España. Por poner un ejemplo.

Pero no sólo se trata de archivos de memoria, también de software. Un ordenador que operara así no necesitaría tener físicamente los programas, bastaría con estar conectado a la red y operar con ellos a distancia. Nuestros portátiles simplemente se convertirían en terminales hiperacelerados. El iCloud lo haría todo por el usuario: gestión de contenidos, sincronización automática, organización del trabajo y los contactos… todo junto en un mismo punto.

También reemplaza el servicio de Apple MobileMe, que actúa como un centro de datos de sincronización de correo electrónico, contactos, calendarios, marcadores, notas, listas de tareas, y otros datos. Este servicio quedará extinguido el 30 de junio de este año y todos los usuarios serán pasados sin coste al nuevo iCloud. A partir de ahí se podrá disponer de hasta 5 gigas de memoria en la nube, que podrá ser ampliada en función de lo que quiera el usuario (pagando, claro está, ahí nace el negocio). Unos 16 euros al año, para ser exactos.

iCloud permite algo más: el control de los dispositivos a distancia. Cada usuario puede rastrear dónde están los otros, especialmente el iPhone y sus paralelos (iPod touch y iPad). Un usuario puede ver la ubicación aproximada del dispositivo en un mapa (junto con un círculo que muestra el radio de imprecisión), mostrar un mensaje o emitir un sonido en el dispositivo (incluso si está en modo silencioso), cambiar la contraseña en el dispositivo y borrar de forma remota su contenido. Es la telemática absoluta. Y un buen negocio. Microsoft hizo un cálculo con una consultora y dio sus frutos: se crearán 14 millones de puestos de trabajo en todo el mundo en 2015, más de la mitad en pymes.

 

Los negocios colgados de la nube: billones de euros

Cloud computing: una manera muy inteligente de generar más y más negocio. Silicon Valley sigue siendo el cerebro del mundo en todo lo referente a tecnología de comunicaciones e informática. El resultado del iCloud, a largo plazo, son unos 14 millones de empleos nuevos. Según un estudio de la consultora IDC y Microsoft, la nube generará esos nuevos puestos de trabajo, de los cuales más de la mitad será de empresas pequeñas, que podrán ahorrar costes logísticos y de almacenamiento. La innovación crea empleo: más si se lanza a por ello. Sólo en el primer año de funcionamiento la nube y la tecnología desarrollada han generado más de 300.000 millones de euros en ingresos y ahorros, si bien sólo ha impactado seriamente en la economía tecnológica de EEUU. Pero en tres años el resultado se multiplica: podría llegar a 1.100 billones al año, y más de un millón de puestos de trabajo se generarán en la banca, las telecomunicaciones y la fabricación.

Las dudas y el precio

Como siempre, la seguridad. Si ya es peligroso tener los archivos personales en un ordenador conectado a la red, tenerlo todo en la nube multiplica los riesgos. Lo bueno es que el blindaje y la seguridad están, supuestamente, garantizadas. Otro problema para los que miran cada céntimo es el precio del espacio. Apple ya ha avisado de cómo funcionará: los 5 GB iniciales son gratuitos, la siguiente ampliación será de 10 GB, y el cliente deberá pagar 20 dólares anuales. 20 GB de almacenamiento extra costarán 40 dólares anuales y 50 GB añadidos a los cinco suministrados gratuitamente supondrán un pago anual de 100 dólares. Apple rembolsará en un plazo determinado las adquisiciones de almacenamiento extra que se cancelen. Para contrastar: 20 GB extras en MobileMe cuestan 49 dólares y la contratación de 40 GB anuales extras supone 99 dólares, pero no ofrece un mínimo gratuito.