La multinacional amplía la oferta de su servicio y permite acceder a las mayores colecciones de arte del mundo sin moverse de casa y en alta resolución.

La cuestión es no moverse de casa. Frente al ordenador. Acceder a las colecciones de museos del mundo que son las arcas de la alianza del arte histórico del ser humano, principalmente occidental, pero también de muchas otras regiones del mundo, desde Asia a África. Las grandes instituciones mundiales se vuelcan en la red a través de un nuevo sistema de exhibición por obra y gracia del Gran Hermano, Google. Bromas aparte, su posición de dominio en internet le ha valido a la empresa americana para poner en marcha la segunda fase del Google Art Project, un gran banco de acceso a las mejores colecciones de arte posibles desde el ordenador de casa. ¿Para qué pagar el billete a una ciudad tan cara como París cuando se puede ver en una pantalla?

Si algún día sale adelante la ansiada realidad virtual doméstica y una señora de Cuenca puede conectarse a la simulación de paseo por las salas del MoMa neoyorquino habremos alcanzado el punto culminante del metafórico “viajar sin moverse del sitio” que llevan años buscando muchos informáticos. El objetivo de esta iniciativa sin objetivo comercial, en la que cada museo o institución asociada decide y elige qué obras quiere dejar para su libre consulta en Art Project, es democratizar el acceso al arte.

Para los iniciados: Google Art Project es, a grandes rasgos, un visor de alta resolución y maniobrabilidad por la cual un usuario con una decente conexión a internet puede ver las estelas del Partenón o los detalles de las Rosas Tudor en los cuadros de la época de Enrique VIII sin necesidad de pisar Atenas o Londres. Todo eso gracias a una recopilación de imágenes en alta resolución de obras de arte expuestas en un grupo selecto de museos, pocos al principio. En su día, hace dos o tres años, el Google Street View (de la que copia la tecnología de representación en el espacio virtual) permitía ver hasta quince cuadros del Museo del Prado en alta resolución. Aquello sólo eran los ensayos para este sistema que entra en su segunda era con una fortísima ampliación.

Hasta 151 museos están ya involucrados. Y no sólo se pueden ver cuadros, sino que existe la posibilidad de hacer un recorrido virtual por las galerías en las que se encuentran. El proyecto fue puesto en servicio por Google el 1 de febrero de 2011 con 1.061 obras de diecisiete museos, desde la Tate Modern londinense al MoMa de Nueva York o la Galería Uffizi de Florencia. La resolución era auténticamente mareante, 7.000 megapíxeles, para lo cual se usaron algunas de las cámaras más potentes del mundo. Una calidad de imagen 1.000 veces superior a la de una cámara fotográfica.

En este 2012 Google puso en marcha la nueva era, con un salto geométrico impresionante: de mil y pico a más de 30.000 nuevas obras que abarcan toda la historia del arte, desde la Grecia Clásica a las vanguardias del siglo XX. Datos: 30.000 piezas, 151 museos, cuarenta países. La gran novedad de esta segunda versión de Art Project es que optimiza la consulta respecto a su primera versión, creada con un millar de obras de 17 museos, de nueve países.

Ahora hay muchas más obras, mucha más riqueza y variedad de contenido, de la pintura clásica, a la contemporánea, la escultura, la cerámica o la litografía, además de optimizar la experiencia del usuario, que podrá navegar mucho más fácilmente sin necesidad de usar el Google Street View, que puede llegar a ser mareante. Un pequeño defecto: esta ampliación no ha seguido la misma tecnología fotográfica, por lo que la resolución no será tan magnífica como la de la primera fase. A eso se le llama abaratar costes, o tiempo, pero la realidad es que el usuario gana en catálogo pero pierde en detalle.

En la lista de ausencias hay una grande desde el lado español (que aporta los grandes, como el Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza, el MNAC barcelonés, el Instituto Moderno valenciano y el de Bellas Artes de Bilbao): la obra completa del pintor malagueño Pablo Picasso, cuyos derechos de reproducción están protegidos hasta mediados de siglo por un costoso derecho que gestionan sus herederos. Destaca el peso de EEUU en la lista, con una treintena de asociados.

Fuera se han quedado algunas de las más grandes, que ya estuvieron en la primera fase de forma testimonial: el Hermitage de San Petersburgo o la National Gallery de Londres, mientras que otras prefieren mantenerse al margen, como las del Prado, en Madrid, o el Louvre, en París. Francia aporta por el contrario el Museo D’Orsay, el Orangerie, el Quai Branly y tres palacios enteros: Versalles, Chantilly y Fontainebleau.

 

  •  ¿Cómo funciona?: El motor de búsqueda del programa permite hacer las búsquedas en dos niveles: por obra o por museo en la que está dicha pieza. Forma parte del método Google de “ordenar la información”, algo así como su mantra particular. También es posible localizar una colección concreta que pueda estar dentro de un museo y no tener que ver todo el catálogo de esa institución en concreto. Igualmente se unen las posibilidades de exportar información, comentarios o incluso fotografías de esas obras a Google+, Facebook y Twitter. No sólo se puede ver la colección, sino que se puede compartir socialmente. El portal sirve además de análisis de las obras de arte, un formato de interacción usuario-máquina que además del visionado permite aprender sobre la marcha detalles de la obra, su contexto histórico y su valor patrimonial para el arte en su conjunto. Los dos niveles de calidad son los ya citados: alta y super alta resolución (gigapíxeles).
  •  ¿Qué museos son accesibles? Los museos Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza, ambos de Madrid, el Museo Nacional de Arte de Cataluña, el Instituto Moderno de Valencia y el Museo de Bellas Artes de Bilbao y el Museo de la Casa Lis de Salamanca figuran entre los siete miembros españoles de esta red. EEUU, con una treintena de asociados, entre ellos el MoMa, el Met, o el Museo de Bellas Artes de Houston; Alemania con 18, el Reino Unido con 15 y España son los cuatro países mejores representados. Les siguen Australia, Francia y Holanda con seis instituciones, mientras que Rusia y Suecia participan con cinco. Y desde Iberoamérica los Museos Frida Kahlo, Dolores Olmedo, Nacional de Antropología y Nacional de Arte; la Pinacoteca del Estado de Sao Paulo y el Museo de Arte Moderno de la misma ciudad, los Museos Botero y del Oro de Bogotá. Argentina abre sus puertas desde Art Project al Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y Perú al Museo de Arte de Lima, mientras que Portugal muestra el contenido del Museo Berardo.