Felipe Almendros ha recreado la muerte a través del tránsito de su propio padre, Alfonso. Aquella piedra de toque trágica le llevó a un tiempo de  tristeza que empezaría a salir en forma de cómic. ‘RIP’ es, por así decirlo, su exorcismo personal con su sello estilístico.

Ilustrador que intenta huir de la etiqueta de dibujante de cómics, lo que realmente hizo fue vaciarse para poder ser arriesgado, limítrofe, fronterizo, y de esa necesidad de sacar los demonios de la tristeza surge esta novela gráfica que no lo parece, que no es para públicos amplios. Anteriormente su firma estuvo en ‘Pony Boy’ y ‘Save our souls’. Vida y muerte, filias, fobias, la existencia descarnada.

Un dato: en esta novela gráfica no hay viñetas al uso, los personajes se definen por manchas de color, siempre en contraste con un dominante blanco puro que lo condiciona todo, diminutos seres en un gran espacio lleno de vacío. Y que transmite vacío. Es más, ni siquiera lo firma Felipe, sino Alfonso, su padre muerto. Su homenaje al ser querido perdido.