Otra antología de Bob Dylan. Ya casi nadie lleva la cuenta, pero la que verá la luz el próximo 7 de junio (‘The Rolling Thunder Revue: The 1975 live recordings’) es de las más grandes, 14 discos que cubren la primera etapa de Rolling Thunder Revue, la inmensa gira de los 70 de Dylan. Publicada por Columbia Records y Legacy Recordings.

La caja de discos, porque tal cual se vende, incluye los cinco sets de canciones que Dylan ofreció durante esa gira y que fueron grabados de manera profesional, los ensayos en los Estudios S.I.R. de Nueva York y en el Motel Seacrest en Falmouth (Massachusetts), más un disco adicional con actuaciones únicas de la gira. En total son 148 temas de los que 100 son inéditos, escuchados sólo en directo o en grabaciones ya fuera de mercado. Acompaña a los discos un libro de 52 páginas con fotos de la gira ‘Rolling Thunder Revue’ y un revelador ensayo del novelista y músico Wesley Stace. Simultáneamente se reedita The Bootleg Series Volume 5 en vinilo, que se reimprime por primera vez desde 2002 en una edición de 3 LP junto a un libreto de 64 páginas. Además esta caja tendrá también prolongación en pantalla: el 12 de junio Netflix estrena ‘Rolling Thunder Revue – A Bob Dylan Story de Martin Scorsese’; cada una de las actuaciones de Bob Dylan en la película se incluyen en esta caja.

Un poco de historia sobre el bardo: en otoño de 1975 arrancó la gira ‘Rolling Thunder Revue’, con un formato muy de los músicos profesionales de la época, antes de la total masificación. Tocaban en lugares pequeños, con poca anticipación pero que se alargaban varias horas, imitando quizás a los eternos conciertos de jazz no preestablecidos que eran lo normal en muchas salas. Fue en esos ambientes libres donde Dylan dio lo mejor de sí mismo en el escenario. No sólo revisó temas previos, sino que anticipó varios del (entonces) futuro álbum ‘Desire’. En la gira incluyó a T. Bone Burnett, Mick Ronson, Joan Baez, Ramblin Jack Elliott, Bobby Neuwirth, Scarlett Rivera, Ronee Blakely, Steven Soles, David Mansfield, Rob Stoner, Howie Wyeth y Luther Rix, además de los poetas Allen Ginsberg y Joni Mitchell en los bises.

Ese monumento inclasificable llamado Dylan

Bob Dylan ha hecho más por EEUU que muchos de sus políticos, figuras sociales y culturales. Basta recordar algunas de sus canciones, como la avasalladora ‘Hurricane’ (1975), las poéticas ‘Knockin’ on Heavens door’ (1972, pero de la que hay ya más de cinco versiones suyas y otras tantas ajenas, creada curiosamente como banda sonora de un wester sobre Billy el Niño), o las dos clásicas de los 60 por las que todos le recuerdan: ‘Blowin in the wind’ (1963) y ‘Like a rolling stone’ (1965). Sus canciones son un auténtico monumento político, social y cultural que trascendió. Se le escuchaba con la misma pasión, en secreto, en los pisos de universitarios españoles bajo el franquismo como en los campus de las grandes universidades norteamericanas. Pero sobre todo era un poeta metido a músico que nunca terminó de cantar bien (ni falta que le hacía).

Un buen ejemplo reunido de su potencial literario es ‘The Lyrics: Since 1962’, publicado no hace demasiado, y que contiene las letras de canciones ordenadas cronológicamente, muchas de ellas versiones alternativas sobre la original, y que se grabaron o publicaron a la vez que los álbumes. Da cierta idea de lo prolífico que ha sido siempre Bob Dylan. Muchas de ellas cambiadas sobre la marcha: era bastante habitual que “se dejara llevar” y que cambiara y mejorara las letras mientras actuaba y luego, con más calma, metiera mano a los textos con más tranquilidad. Por ejemplo, ‘Knocking on Heaven’s Doors’, de la que hay hasta cinco versiones diferentes conocidas. Dylan fue mucho más que un músico contestatario que se ganó la atención del FBI y las iras de las masas conservadoras, las mismas cuyos hijos ahora comprarán el libro una vez que se ha convertido en un mito americano vivo. Marcó dos generaciones (la suya, la de sus hijos y quizás la siguiente, que todavía le tiene en mente cuando se define como cantautor).

Toda una vida dando tumbos

Y o fue un camino de rosas. Robert Allen Zimmerman, Bob Dylan para el arte, nació el 24 de mayo de 1941, en el seno de una familia humilde de Duluth (Minnesota, Estados Unidos), perteneciente a una generación sin dinero para la TV y que vivió durante años al son de una radio llena de música. Siendo un niño se enrolaba en las bandas de música en los 50 antes de crecer como persona y empezar una larga carrera contracultural que le hizo huir más de una vez de lluvias de piedras, insultos y puñetazos, de las amenazas de muerte y del FBI. En 1961 llegó a Nueva York y comenzó el mito de la música en los sótanos, los clubes, su guitarra, la armónica, el micrófono y esa forma de cantar sin cantar con un ritmo de subidas y bajadas continuas que hace que incluso sea característica la imitación que hacía de él Eric Idle, de los Monty Python.

En una mano llevaba el folk de su país, y en la otra el rock, y en la cabeza su misión de denuncia y retrato social, capaz de la blasfemia de usar guitarras eléctricas a toda potencia para su música de raíz folk, lo que le valió peleas y la promesa de más de un puñetazo en la cara. Desde aquel despertar desafiante ya van casi cuarenta discos de estudio, otros tantos recopilatorios y decenas de “inéditos” que van desde grabaciones antiguas a versiones nuevas a manos de otros. Un icono.

Contenidos de ‘The Rolling Thunder Revue: The 1975 live recordings’

DISCO 1: S.I.R. Ensayos, Nueva York, NY – 19 de octubre de 1975

DISCO 2: S.I.R. Ensayos, Nueva York, NY – 21 de octubre de 1975

DISCO 3: Ensayos de Motel Seacrest, Falmouth, MA – 29 de octubre de 1975

DISCOS 4-5: Memorial Auditorium, Worcester, MA – 19 de noviembre de 1975

DISCOS 6-7: Teatro Harvard Square, Cambridge, MA – 20 de noviembre de 1975

DISCOS 8-9: Boston Music Hall, Boston, MA – 21 de noviembre de 1975 (tarde)

DISCOS 10-11: Boston Music Hall, Boston, MA – 21 de noviembre de 1975 (noche)

DISCOS 12-13: Forum de Montreal, Quebec, Canadá – 4 de diciembre de 1975

DISCO 14: Rare Performances